Según el autor, los hechos y las personas de la Alta Edad Media, aparecen como iluminados por el autor. Aporto y describo acontecimientos objetivos que tuvieron lugar en nuestra ciudad de manera objetiva. La forma de amalgamar la realidad y la ficción, es de una buena coherencia, lo que permite ver reflejada una gran personalidad, indicaba Villar.
Es una novela bien estructurada en su conjunto que refleja la preocupación del autor por hacerla inteligible para todos, consiguiendo que su lectura, arrastre al lector hasta el final, vivamente, finalizaba el autor.


