El turismo de cruceros se consolida como uno de los grandes motores económicos y turísticos de la provincia de Alicante, con previsiones que apuntan a un nuevo récord de visitantes en 2026. Según los datos manejados por el Patronato Costa Blanca, cerca de 300.000 cruceristas llegarán al Puerto de Alicante el próximo año, reforzando el posicionamiento del destino en el panorama internacional.
Este impulso se enmarca en la participación del organismo autónomo de la Diputación de Alicante en la feria Seatrade Cruise Global, que se celebra en Miami hasta mañana jueves. Allí, el Patronato promociona la provincia como un destino excepcional para los pasajeros de cruceros, acompañado por la Autoridad Portuaria, la Terminal de Cruceros, el Ayuntamiento de Alicante y la Asociación Alicante Costa Blanca por el Turismo de Cruceros.
El director del Patronato, José Mancebo, ha destacado que “el Puerto de Alicante se ha consolidado como una escala de referencia gracias a su ubicación estratégica, la calidad de sus infraestructuras y la excelente oferta turística”, subrayando además el objetivo de seguir atrayendo cruceristas con experiencias culturales, gastronómicas y de ocio.
Crecimiento sostenido y mayor impacto económico
Los datos reflejan una evolución muy positiva del sector. En 2025, Alicante recibió 103 cruceros —83 escalas y 20 operaciones como puerto base— y alrededor de 253.000 cruceristas. Para 2026, las previsiones elevan la cifra a 116 escalas, incluyendo 20 como puerto base, además de 18 dobles escalas y una triple, con la participación de 25 navieras.
Este crecimiento no solo se traduce en volumen de visitantes, sino también en impacto económico. Se estima que el turismo de cruceros generará hasta 84 millones de euros, impulsado por un gasto medio que alcanza los 81,33 euros por crucerista de escala, 420,56 euros en puerto base y 141 euros por tripulante.
Un visitante que sí baja a tierra y dinamiza la provincia
Uno de los datos más significativos es que el 84% de los cruceristas desembarca en Alicante, lo que supone unos 218.000 excursionistas. De ellos, el 72% permanece en la ciudad, mientras que el 28% —unos 61.000 visitantes— recorre otros municipios de la provincia.
Este comportamiento evidencia un cambio de tendencia: el turista de crucero ya no se limita a la capital, sino que contribuye a una mayor distribución territorial de los beneficios turísticos. Destinos como Elche (21%), Benidorm, Altea, La Vila Joiosa o Torrevieja concentran buena parte de estas excursiones, mientras que el interior —con localidades como Guadalest, Orihuela o Villena— capta un 30% de las visitas, superando los 18.000 excursionistas.
Perfil del crucerista
El visitante tipo que llega a Alicante tiene entre 45 y 60 años, viaja principalmente en pareja (51%) o en familia (33%) y procede de mercados internacionales como Reino Unido, Italia, Estados Unidos, Francia o Alemania, con hasta 55 nacionalidades distintas registradas.
Estrategia conjunta para seguir creciendo
El crecimiento del sector se apoya en la colaboración entre instituciones y agentes turísticos a través del Observatorio de Turismo de Cruceros. Esta alianza permite desarrollar estrategias de promoción, captar nuevas escalas y organizar acciones como viajes de prensa o encuentros profesionales con navieras.
Además de Seatrade Cruise Global, el Patronato Costa Blanca participa en otras citas clave del sector como Seatrade Europa (Hamburgo) o Seatrade Mediterráneo (Málaga), reforzando su apuesta por un segmento que no solo aumenta en volumen, sino que también contribuye a la desestacionalización y diversificación del turismo en la provincia.
Con estos datos, Alicante se consolida como un destino en alza dentro del turismo de cruceros, con una proyección que combina crecimiento, impacto económico y reparto territorial de los beneficios.







