La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA-PV) denuncia que entre los meses de enero y mayo de 2008 se ha registrado un descenso del 18% en el turismo rural en la Comunitat Valenciana, lo que supone una pérdida de casi 10.500 viajeros respecto los datos del mismo periodo del año anterior. Este descenso tan importante supone un problema añadido a las zonas rurales y de interior valencianas que ven como esta fuente de ingresos no está teniendo los resultados que años atrás.
La UPA-PV considera que este descenso en viajeros en las zonas rurales de la Comunitat se debe a que la Generalitat, como administración competente en la materia, y los propios municipios de interior, como beneficiarios del turismo rural y principales agentes de esta oferta, no han hecho todo lo que estaba en su mano en aras de incentivar, mejorar, planificar y promocionar el abanico de posibilidades turísticas de los entornos rurales, y que por tanto no ha conseguido aprovechar al máximo, como sí se había hecho en otras campañas, las nuevas demandas de ocio encaminadas a este tipo de turismo.
Desde enero a mayo, en la Comunitat Valenciana han habido 47.512 viajeros en entornos rurales valencianos, 10.491 menos que en los cinco primeros meses de 2007, cuando se contabilizaron 58.003 viajeros. El número de pernoctaciones en este mismo periodo también ha disminuido de los 143.819 de hace un año a los 127.308 de 2008, con lo que existe una disminución de 16.511 pernoctaciones en tan sólo un año.
La UPA-PV considera preocupante que por parte de las administraciones públicas no se realice la adecuación, promoción e inversión que este sector necesita, un sector que emplea en temporada baja, los meses estudiados, a más de 1.500 trabajadores de media, y sobre todo por la importancia que el turismo rural tiene para las comarcas del interior valenciano.
El sindicato agrario insta a aprovechar los recursos locales y comarcales para crear empleo, así como mejorar las infraestructuras, las vías de comunicación, llevar las nuevas tecnologías a todos los rincones de nuestra Comunitat, ampliar los servicios sociales, sanitarios, deportivos, de ocio, culturales y medioambientales de estas zonas como alicientes para que se desarrolle un turismo rural de calidad que dé oportunidades económicas a las zonas de interior y que por tanto diversifique las rentas de los ciudadanos de estas zonas.
Además, todas estas medidas enfocadas a la potenciación de un turismo de interior de calidad, mejoraría en gran medida las condiciones de vida de los habitantes rurales, equiparables a las que se disfrutan en el mundo urbano y así evitar el éxodo a las ciudades.
El desarrollo y potenciación de esta tipología de turismo en la Comunitat Valenciana tiene mayor trascendencia si cabe ante la crisis de rentabilidad que padecen los sectores agrícolas y ganaderos valencianos, sectores que son la base de los ingresos de las zonas rurales. La UPA-PV afirma que deben ser los planes de desarrollo rural y las inversiones en la materia las que ayuden a otorgar viabilidad económica a las zonas de interior, a crear puestos de trabajo independientes del sector primario y una mejora en las condiciones de vida de los habitantes rurales.


