Durante las últimas semanas, se está notando en la ciudad el incremento de maleantes que andan vagueando por varios lugares.
Esta redacción recibió en las últimas horas varias llamadas y correos electrónicos denunciando esta situación penosa, según los lectores.
Entre los comentarios recibidos, destacamos que a partir de las once la noche se puede comprobar como estos individuos increpan descaradamente a las personas que transitan por la calle o bajan la basura de sus hogares y le piden dinero o bien un cigarrillo. Hay otros que llegan hasta la amenaza.
Según relata Antonio López, soportar esta situación es lamentable, salgo de la oficina a las diez y media de la noche, cunado me dirijo al vehículo, acuden como las moscas a la m . no me piden, sino me exigen que les de un euro o les lleve algún sitio, esto es diario y algún día puede pasar una desgracia. Suplico que se tome una inmediata solución, comentó.
Una madre que prefiere guardar el anonimato, relata que cuando su hija baja la basura, desde su domicilio no le quita ojo por la ventana, ayer sin ir mas lejos, comprobé como se acercó un extraño que llevaba una bata del hospital y el brazo liado, obviamente le pidió dinero y no comida; yo digo cual será el camino del dinero si se le ofrece .
Lo cierto que los comentarios recibidos todos son muy similares. Argumentando que durante los últimos días se están incrementando por esta serie de personajes que de una manera u otra trastornan la vida normal y hace crecer la inseguridad y desconfianza.
Sin ir más lejos hace escasos días, mientras se celebraba la gala del comercio y donde estaba la edil de Seguridad Ciudadana, a escasos metros se producía un incendio en un contenedor como se refleja en las imágenes-. Esto coincide cuando las personas los obvian y no les dan lo que piden, su último recurso es buscar entre los mismos con el fin de probar suerte. Si no hay nada en su interior, se rebotan y pasa lo que pasa.
Es cierto que las fuerzas de seguridad, Guardia Civil y Policía Local, están siguiendo la pista con diversos controles. «Por el bien de todos esperamos que den un resultado efectivo», se sugiere al unísono.


