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Villena

ENTREVISTA A MAURO HERNÁNDEZ, PROFESOR DE PREHISTORIA DE LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE Y DIRECTOR DE LAS EXCAVACIONES DEL CABEZO REDONDO

ENTREVISTA A MAURO HERNÁNDEZ

En diversas ocasiones hemos señalado las dificultades existentes para sistematizar de modo coherente la Edad del Bronce en el País Valenciano, donde el esquema propuesta por M. Tarradell hace una veintena de años continúa en gran medida vigente, a pesar de los cada día más numerosos estudios comarcales o sobre un determinado elemento cultural aislado y las ahora más numerosas excavaciones, cuyos resultados permanecen prácticamente inéditos.

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Se definía el Bronce Valenciano como «una civilización que tendió al estancamiento que no se renovó, que vivió durante siglos bajo módulos parecidos» y se situaban sus fronteras con el Bronce Argárico, del que se consideraba subsidiario, en el río Segura, dado el evidente carácter argárico de los importantes y tan mal conocidos yacimientos de San Antón de Orihuela y de Las Laderas del Castillo de Callosa de Segura. El mismo M. Tarradell trasladaría más tarde las fronteras entre estas dos culturas hacia el río Vinalopó. A partir de ese momento, tal como se recoge en esta monografía, las fronteras fluctúan de uno a otro río, según la formación arqueológica, cuando no política, de los investigadores.

Las excavaciones practicadas por J. M.ª Soler en Terlinques y Cabezo Redondo son referencia continua en todo estudio sobre dichas fronteras y sobre el inicio y periodización de la Edad del Bronce en el País Valenciano, temas estos últimos en estrecha conexión con aquellas. En Terliques se ha obtenido una datación absoluta del 1850 a. C., apenas superada por otra de Serra Grossa -1865 a. C.-, un yacimiento considerado como típico del Bronce Valenciano al sur del asentamiento argárico, o al menos muy argarizado, de la Illeta dels Banyets en El Campello. Cabezo Redondo, considerado por M. Tarradell como «netamente argárico y prototipo de los yacimientos de la comarca villenense», se convierte muy pronto en cita obligada en todos los estudios sobre el II milenio. Sin embargo, solo era conocido por algunos de sus materiales, en especial las cerámicas decoradas y el «tesorillo», precedente inmediato del célebre Tesoro de Villena, el excelente estudio zooarqueológico de A. von der Driesch y J. Boessneck y los siempre precisos avances de J. M.ª Soler sobre sus excavaciones. Se hacía necesaria la publicación de la Memoria de aquellos trabajos, que el Instituto de Estudios Juan Gil-Albert, fundación pública de la Diputación Provincial de Alicante, en colaboración con el Ayuntamiento de Villena, acoge en su serie Patrimonio.

A menudo se aprovecha el prólogo para realizar una síntesis del libro o para dar una visión personal del tema tratado. En esta ocasión sería fácil caer en esa tentación, ya que el riguroso análisis de la excavación de cada Departamento, la cuidada presentación de los materiales y su riguroso estudio harían tarea cómoda la realización de una síntesis, al tiempo que permiten abordar desde novedosas perspectivas el estudio de la Edad del Bronce en las comarcas meridionales valencianas, tarea a la que nos hemos venido dedicando en los últimos años y para la que hemos contado siempre con el ejemplo y la ayuda de J. M.ª Soler, con quien reanudaremos en este mismo año las excavaciones en el Cabezo Redondo.

Queda zanjada, creo que definitivamente, la controvertida discusión, antes aludida, sobre las fronteras, cuestión en realidad intrascendente y que ocultaba la más importante del origen de la Edad del Bronce en el País Valenciano, sus características y periodización. Se hace necesario a partir de esta publicación retomar todos estos temas, ya que Cabezo Redondo es, al menos por el momento, el único yacimiento valenciano de este período excavado en extensión -más de mil metros cuadrados- y publicado en detalle y del que se poseen dataciones absolutas claramente asociadas a materiales arqueológicos. Si se tiene en cuenta, además, que del Alto Vinalopó conocemos el poblamiento prehistórico inmediatamente anterior a la ocupación de Cabezo Redondo, no es aventurado afirmar que cualquier interpretación sobre el III y II milenio a. C. en el País Valenciano debe realizarse desde Villena y el Vinalopó.

Ofrecemos una entrevista con el profesor quien nos da más detalles de las excavaciones.


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