Aspe vivió en la noche del Lunes Santo uno de los actos más destacados de su Semana Santa con la celebración de la tradicional procesión de Jesús y la Samaritana, que volvió a llenar de solemnidad, silencio y emoción el centro histórico de la localidad.
La comitiva partió desde la Basílica de Nuestra Señora del Socorro a las 21:00 horas, iniciando un recorrido que discurrió por la Plaza Mayor y calles emblemáticas como Francisco Candela, Santa Cecilia, San Jaime, Concepción, Ramón y Cajal, Nuncio, Virgen del Carmen, Santo Tomás y Sacramento, para regresar finalmente al templo tras completar el itinerario previsto .
Un desfile procesional con gran simbolismo
El orden procesional estuvo encabezado por la imagen de la Samaritana, seguida por San Pedro, el paso del Monte Calvario, la Esperanza Macarena y, cerrando la comitiva, el estamento religioso. A lo largo del recorrido, numerosos vecinos y visitantes acompañaron el desfile, manteniendo el respeto y el recogimiento característicos de esta jornada.
Esta procesión tiene un carácter singular dentro de la Semana Santa aspense, ya que representa el pasaje evangélico del encuentro entre Jesús y la Samaritana, un episodio que, aunque no pertenece directamente a la Pasión, cuenta con una gran tradición en el sureste español .
Tradición arraigada en la Semana Santa aspense
La procesión fue instaurada a finales de los años 70 tras la incorporación del conjunto escultórico de Jesús y la Samaritana, convirtiéndose desde entonces en uno de los actos propios del Lunes Santo en Aspe .
Enmarcada dentro de una Semana Santa con siglos de historia —documentada desde el siglo XVII—, esta celebración forma parte de un conjunto de actos que destacan por su riqueza patrimonial, la implicación de las cofradías y la gran participación ciudadana .
Una noche de emoción y participación
Durante todo el recorrido, el sonido de la música procesional y el paso acompasado de los costaleros marcaron el ritmo de una procesión que volvió a evidenciar el arraigo de esta tradición en Aspe. La presencia de público en calles y plazas reflejó, una vez más, la importancia de la Semana Santa como uno de los principales referentes culturales y religiosos del municipio.
Con este acto, la localidad continuó desarrollando su programación de Semana Santa, consolidando una celebración que cada año reúne a cientos de participantes y espectadores en torno a la fe, la tradición y la identidad colectiva.







