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«Huelga en la educación de la Comunidad Valenciana», artículo de opinión de Gonzalo Trespaderne Arnaiz

HUELGA EN EDUCACIÓN DE LA COMUNIDAD VALENCIANA.

Los sindicatos de la enseñanza y diversos estudios económicos sitúan la pérdida de poder adquisitivo del personal docente en la Comunidad Valenciana, desde 2010 hasta ahora, en torno al 20%. Este es uno de los principales motivos que ha llevado a la huelga indefinida del colectivo a partir del lunes 18 de mayo.

Otro motivo destacado es la ratio, o cantidad de alumnado por grupo. En relación con él, habría que distinguir entre lo que supone dar clase a 25 alumnos y alumnas en primaria, 30 en ESO ó 35 en bachillerato (topes fijados por la normativa vigente), y lo que supone, sobre todo en secundaria, tutorizar a cada uno/a en particular, corregir tareas o exámenes, elaborar informes cualitativos individualizados en las evaluaciones… Esto último, lleva a tener que dedicar horas y horas por la tarde o los fines de semana (aparte de las que se dedican a preparar las situaciones de aprendizaje -que suelen dejarse para cuando hay más tiempo, o sea, en vacaciones-). Lo primero, quizá sea sostenible allí donde las aulas cuentan con capacidad para albergar tantos pupitres (que en no pocos centros se hallan pegados unos con otros). Pero también cabe observar que no es lo mismo explicar un saber básico o dinamizar una tarea en una clase de 1º de ESO (12-13 años) que hacerlo en una de 4º (16-17 años). De todas formas, como en un grupo de 20 encuentres (cosa que ocurre habitualmente) varios casos con dificultades de aprendizaje (a veces, con niveles competenciales de 2º o 3º de primaria) y dos o tres alumnos disruptivos, la labor puede complicarse bastante. Y no digamos si incluye a alguien con necesidades educativas especiales. Aquí, lo que tienden a proponer las jefaturas de estudios o el departamento de Orientación sería procurar desdobles, refuerzos, codocencias o Psicoterapeuta acompañante; sin embargo, buena parte de tales recursos no son ofrecidos en grado suficiente por la administración. Esto, junto con el tiempo que tardan en cubrirse algunas bajas, también figura como argumento por el que se están llevando a cabo las movilizaciones.

Otra razón importante es el deterioro o la falta de acondicionamiento de las instalaciones (para soportar mejor el frío o el calor). Donde yo vivo, uno de los coles más grandes tuvo que cerrarse por peligro de derrumbe hace 4 años y, desde entonces, la actividad se realiza en prefabricadas. La escalinata de acceso a mi centro presenta daños estructurales para los que hace dos años se solicitó reparación, sin que se haya obtenido aún respuesta de la Conselleria. Y en la mayoría de las aulas, este mes de mayo, como todos los años, alcanzaremos temperaturas de más de 27ºC (que es el límite establecido para realizar el trabajo en condiciones saludables).

La lista de reivindicaciones se completa con una reducción de la burocracia y la defensa de la lengua valenciana.

A la reunión de la mesa de negociación convocada el pasado 16 de abril no acudieron la Consellera ni el Secretario Autonómico de Educación, causando notable indignación a los representantes de los sindicatos asistentes (UGT, CCOO, ANPE, CSIF y STEPV). En un nuevo encuentro el 7 de mayo al que sí asistió la mandataria, esta propuso una subida salarial de 75 euros al mes repartidos en 3 años. Cabe señalar que los sueldos de los docentes de la Comunidad Valenciana son de los más bajos de todo el Estado (con las dos pagas extra que no alcanzan -cada una- ni el 50% de una nómina mensual), y que estos días la Generalitat de Catalunya (Comunidad donde también se han convocado paros hasta el final de curso), ha propuesto un incremento retributivo de un 30% entre 2027 y 2029 (traducible en 225€ al mes) que ha sido rechazado por los sindicatos. En la reunión del jueves 14 de mayo, víspera de la convocatoria de una manifestación en Valencia a la que acudieron más de 35.000 personas, la señora Carmen Ortí extrajo de entre las propuestas a negociar el incremento en las retribuciones porque, a su entender, no estaba entre las principales reivindicaciones sindicales. Entretanto, ha hecho llegar a las familias una carta que, a juicio de la otra parte implicada en el conflicto, promovía el enfrentamiento entre estas y el profesorado, mostraba una visión parcial del mismo e intentaba desacreditar la huelga.

Este lunes día 18, mientras se mantiene la convocatoria de huelga indefinida, la Consellera de Educación ofrecerá una nueva propuesta en relación con los salarios.

Como padre de una alumna de 2º de bachillerato, comparto la preocupación que existe en muchas casas porque este final de curso y la preparación para las PAU se lleve a cabo con normalidad. Como trabajador de la enseñanza, lo que deseo es una actualización salarial justa y una mayor inversión (debidamente distribuida y evaluada) para la mejora de la calidad educativa. Como ciudadano, puedo entender que los presupuestos (y más en la Comunidad Valenciana, con los efectos de la DANA) tengan que repartirse de la mejor manera posible para educación, sanidad, infraestructuras, seguridad, así como todo lo que garantice el buen funcionamiento de las instituciones.

Por todo ello creo conveniente reclamar a nuestros representantes políticos o administrativos máxima transparencia y mucho diálogo para la elaboración y gestión de los mismos. Con un modelo de financiación autonómica equilibrado. Y si hay que recortar, propongo que empiecen a hacerlo en sus propios sueldos, altos cargos y asesores, organismos duplicados, entidades o asociaciones de dudosa utilidad, medios de comunicación, publicidad institucional, consultorías externas, gasto protocolario y eventos, etc.

Gonzalo Trespaderne Arnaiz


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