Villena vivió el pasado domingo una nueva edición del Día del Voto, una celebración con más de cinco siglos de historia en la que sus vecinos volvieron a renovar el compromiso de devoción a su patrona, la Virgen María de las Virtudes, en el marco incomparable de su Santuario.
La jornada, que cada año se convoca el domingo siguiente a la Semana Santa, congregó a cargos festeros, presidentes de comparsas, autoridades municipales, miembros de la Junta de la Virgen y numerosos villenenses que quisieron sumarse a una tradición que hunde sus raíces en el agradecimiento colectivo por la protección de la Virgen frente a las antiguas epidemias de peste. Dos votos —uno civil, de más de 550 años de antigüedad, y otro religioso— quedaron así renovados una vez más, reafirmando el carácter identitario de esta conmemoración.
Los actos arrancaron por la mañana en el claustro del Santuario, donde se presentó la segunda edición del libro Alardes y Devoción, aproximación a los orígenes de las fiestas de Moros y Cristianos de Villena Siglos XIV – XIX, acompañada de una recreación histórica a cargo de la Asociación Yecla Siglo de Oro. La parte religiosa estuvo presidida por el obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, quien ofició la Santa Misa.
La celebración reservó también un momento de reconocimiento, con la entrega del distintivo de Socio de Honor a Manuel Muñoz, antes de que el Ayuntamiento pusiera el broche final a la jornada con un vino de honor.







