El incremento de conductas delictivas cometidas por menores a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería y otras plataformas digitales ha puesto de manifiesto la importancia de reforzar la educación preventiva sobre el uso responsable de Internet y las consecuencias legales de determinados comportamientos en el entorno digital.
Los informes elaborados por distintas unidades policiales especializadas en el ámbito educativo advierten de la necesidad de seguir formando a niños y adolescentes en cuestiones como el acoso escolar, el ciberacoso, el «sexting», la identidad digital y los riesgos asociados al uso inadecuado de las nuevas tecnologías.
En los centros educativos, las acciones de prevención también abordan otros asuntos relacionados con la salud y el bienestar de los jóvenes, como el consumo de vapeadores y cachimbas o las adicciones tecnológicas, con el objetivo de fomentar hábitos responsables y un uso seguro de los dispositivos electrónicos.
Uno de los aspectos que más preocupa a los agentes es el desconocimiento de la Ley de Responsabilidad Penal del Menor. A partir de los 14 años, determinadas conductas realizadas en el entorno digital, como amenazas, coacciones, insultos o injurias difundidas a través de redes sociales, servicios de mensajería o videojuegos, pueden tener consecuencias tanto penales como civiles.
Ante esta situación, las fuerzas y cuerpos de seguridad continúan apostando por la prevención y la sensibilización en los centros educativos, reforzando la colaboración con la comunidad educativa para concienciar a los jóvenes sobre los riesgos del entorno digital y la importancia de hacer un uso responsable de las tecnologías.







