La histórica escuadra recupera el raso verde de estilo torrentí y la emblemática espiga para rendir homenaje a sus orígenes en un año irrepetible para los Maseros
La Escuadra Verdes de la Comparsa de Labradores de Villena afronta unas Fiestas de Moros y Cristianos muy especiales. El I Centenario de los Labradores (1926-2026) convierte este septiembre en una fecha histórica para los Maseros y los Verdes han decidido celebrarlo mirando directamente a sus propias raíces.
En una entrevista concedida a nuestro medio, integrantes de la escuadra han compartido cómo están viviendo el centenario, qué significa para ellos formar parte de este momento y cuáles son algunas de las novedades que preparan para las próximas fiestas.
Entre todas ellas sobresale una especialmente simbólica: el estreno de un nuevo traje oficial de escuadra diseñado para recuperar la imagen de sus primeros años.
La propuesta toma como referencia el primer traje que los Verdes vistieron en 1965, recuperando su característico raso verde de estilo torrentí y reinterpretando aquel patrón para devolverlo a las calles más de seis décadas después.
No se trata únicamente de estrenar indumentaria. En el año en el que los Labradores cumplen un siglo, los Verdes han querido utilizar su propio traje para contar su historia.
De 1965 a 2026
El nuevo diseño busca mantener la esencia de aquella primera indumentaria que distinguió a la escuadra. Regresan el verde intenso, el brillo del raso y una estética que forma parte de la memoria festera de varias generaciones.
La elección de 1965 como referencia establece así un puente entre quienes comenzaron esta trayectoria y quienes hoy continúan desfilando bajo el nombre de los Verdes.
Y hay un elemento especialmente significativo en ese regreso al pasado: la espiga.
La escuadra recupera la espiga como arma, devolviendo protagonismo a uno de los elementos que históricamente contribuyeron a construir su personalidad. Su vuelta completa una indumentaria pensada no solo para recordar cómo vestían aquellos primeros Verdes, sino para recuperar algunos de los símbolos con los que fueron reconocidos.
El resultado pretende conservar el característico destello y elegancia del traje original y, al mismo tiempo, convertirlo en la nueva imagen oficial de la escuadra.
Una escuadra estrechamente ligada a la historia de los Labradores
La trayectoria de los Verdes no puede entenderse al margen de la evolución de la propia Comparsa de Labradores.
La documentación histórica publicada por los Maseros recuerda la importancia que alcanzó la escuadra durante una de las etapas de crecimiento de la comparsa. En los años 70, coincidiendo con el auge de sus ofrendas y de su traje especial, los Verdes llegaron a representar más de la mitad de los socios de los Labradores.
Fue una época en la que también ganaron protagonismo otras formaciones, como la Escuadra de Segadores, y en la que el crecimiento de la comparsa obligó incluso a buscar espacios más amplios para desarrollar su actividad.
Ese peso histórico permite entender mejor el significado del estreno preparado para 2026. Los Verdes no recurren a una estética antigua únicamente por nostalgia, sino que recuperan una etapa que forma parte tanto de su identidad como de la transformación experimentada por los Maseros a lo largo de las décadas.
El Centenario, una mirada a la memoria masera
El estreno llega además en un año en el que la Comparsa de Labradores está haciendo de su patrimonio y su memoria uno de los grandes protagonistas de la celebración de sus cien años.
El programa del I Centenario se ha extendido durante todo 2026 con actividades culturales, festeras y patrimoniales. La Gala del Centenario en el Teatro Chapí, exposiciones, el estreno de una marcha masera, la Semana Cultural, el documental conmemorativo, el Encuentro de Gigantes y Cabezudos o las actividades celebradas durante agosto forman parte de una programación que tendrá uno de sus momentos culminantes durante las Fiestas del Centenario, del 4 al 9 de septiembre.
La indumentaria también ha ocupado un lugar destacado dentro de esta recuperación de la memoria. La exposición ‘De Espaldas’, celebrada entre mayo y junio, permitió recorrer la evolución de los Labradores a través de sus tradicionales chalecos bordados, poniendo en valor las prendas como elementos capaces de contar la historia de la comparsa y de las personas que han formado parte de ella.
En ese contexto, la apuesta de los Verdes encaja plenamente con el espíritu del centenario: recuperar el pasado para transmitirlo a las nuevas generaciones.
Un centenario que comenzó a prepararse años atrás
Los cien años de los Labradores no se han limitado a una programación concentrada en 2026. La comparsa comenzó varios años antes a construir la celebración.
En 2023 arrancaron iniciativas como la recopilación de fotografías bajo el lema ‘Tómate el Centenario en serio’ y el denominado Libro Viajero, concebido para recorrer los mil días previos al aniversario. Posteriormente llegaron otras propuestas, como la Parra del Centenario, la presentación de los gigantes Isidro y Virtu o la imagen oficial de la efeméride.
La programación continuará después de las propias fiestas de septiembre con otros actos conmemorativos, entre ellos la Gazpachá del Centenario y la inauguración de un mural dedicado a estos cien años de historia.
Para los Verdes, formar parte de unas fiestas así supone también mirar hacia quienes les precedieron. Durante nuestra conversación, la escuadra repasa su trayectoria y recuerda cómo cada generación ha ido dejando su huella hasta llegar a este 2026.
El mismo verde, más de seis décadas después
Cuando la Escuadra Verdes aparezca estas fiestas con su nueva indumentaria, el estreno tendrá por tanto un significado que va mucho más allá de lo estético.
El raso verde volverá a recordar la imagen de 1965. La espiga regresará como una de sus señas más reconocibles. Y quienes hoy integran la escuadra desfilarán llevando consigo una parte de la historia de quienes ocuparon ese mismo lugar décadas atrás.
En el año en el que los Labradores celebran sus primeros cien años, los Verdes han optado por no buscar su principal novedad en algo completamente nuevo, sino en aquello que siempre estuvo en su historia.
Sesenta años después, los Verdes vuelven a sus orígenes para celebrar el futuro de la fiesta.







