La Ofrenda, el Desfile de la Esperanza y la Retreta dejaron un 7 de septiembre marcado por la devoción, el protagonismo de los más pequeños y el carácter más desenfadado de las comparsas.
Hay jornadas de las Fiestas de Villena capaces de cambiar completamente de emoción en apenas unas horas.
El 7 de septiembre fue una de ellas.
El día comenzó nuevamente temprano, con la Diana de las 7:00 horas, antes de que la iglesia de Santiago acogiera, a las 11:00 horas, la tradicional misa solemne dedicada a los enfermos.
Flores, música y sentimiento para la Morenica
A las 12:00 horas comenzó la Ofrenda a Nuestra Señora María de las Virtudes.
Los cargos festeros y las bandas de música participaron en un acto al que también se sumaron la Junta Central de Fiestas, las Regidoras, la Corporación Municipal y la Banda Municipal.
El protagonismo dejó por unas horas los grandes boatos y las escuadras para concentrarse en las flores y en la devoción hacia la Patrona.
Una imagen repetida generación tras generación que volvió a explicar, sin necesidad de demasiadas palabras, el vínculo existente entre Villena y su Morenica.
Los pequeños tomaron las calles
Si la mañana estuvo dedicada a la tradición, la tarde miró directamente hacia el futuro.
A las 19:00 horas, los pequeños festeros se convirtieron en protagonistas del Desfile de la Esperanza.
Encabezados por la Regidora Infantil, los Embajadores Infantiles y la Banda Juvenil de Música de Villena, niños y niñas volvieron a demostrar que las Fiestas no solamente se heredan: también se aprenden, se sienten y comienzan a vivirse desde muy pequeños.
Sonrisas, nervios y familias pendientes de cada paso dejaron algunas de las imágenes más entrañables de la jornada.
Y por la noche, Villena cambió las flores por el humor
A las 23:00 horas llegó la Retreta.
Las comparsas, precedidas por sus tradicionales farolas y acompañadas por sus bandas, mostraron la cara más divertida y desenfadada de las fiestas.
1ª parte:
2ª parte:
El ingenio y el humor se abrieron paso después de una jornada marcada hasta entonces por la emoción.
Pero la madrugada todavía guardaba un último capítulo.
A medianoche, la Coral Ambrosio Cotes ofreció en Santiago su concierto en honor a Nuestra Señora María de las Virtudes y, a la 1:00 horas, la Alborada, y el gran castillo de fuegos artificiales quedó aplazado por la alerta de riesgo extremo de incendio.
Villena entraba así en el 8 de septiembre.







