Desde la Plataforma Animalista de Villena, y tras las numerosas muestras de preocupación y quejas que distintas personas nos han trasladado, queremos manifestar nuestro rechazo a la utilización de una lechuza durante uno de los desfiles celebrados el pasado 5 de septiembre.
Las imágenes difundidas públicamente muestran al ave sobre el brazo de una festera montado a caballo y evidencian una situación que consideramos incompatible con su bienestar. La lechuza aletea de manera reiterada, trata de separarse del punto de apoyo y presenta claras dificultades para mantenerse estable mientras el caballo continúa avanzando. Su comportamiento resulta compatible con una situación de miedo, intenso estrés y padecimiento.
Especialmente preocupante es, además, la forma en la que el ave permanece sujeta mientras intenta recuperar el equilibrio. Un manejo inadecuado en esas circunstancias puede provocar lesiones graves en las extremidades del animal, incluidas fracturas, especialmente cuando el ave pierde el apoyo mientras permanece retenida por sus sistemas de sujeción.
A ello se suma el propio contexto en el que fue utilizada. La lechuza es un ave de hábitos fundamentalmente nocturnos, y fue expuesta durante un desfile celebrado a plena luz, rodeada de miles de personas, música, disparos, voces y una elevada intensidad sonora, además del movimiento continuo de un caballo. La combinación de estos estímulos resulta difícilmente compatible con las necesidades naturales y comportamentales de una especie de estas características y supone, a nuestro entender, una situación de grave estrés y padecimiento que debería haberse evitado.
No pretendemos cuestionar nuestras Fiestas de Moros y Cristianos ni el extraordinario esfuerzo que realizan comparsas, escuadras y festeros. Precisamente por el enorme valor que tienen para Villena, y para nosotras y nosotros como festeros y festeras que somos, consideramos que nuestras fiestas deben evolucionar y garantizar que cualquier participación de animales sea plenamente compatible con la legislación vigente y con los actuales criterios de bienestar animal.
Por ello, solicitamos al Ayuntamiento de Villena y a la Junta Central de Fiestas la revisión y modificación de la normativa que regula los desfiles, incorporando expresamente criterios de bienestar animal y protocolos específicos para cualquier acto en el que participen animales.
Consideramos igualmente necesario que durante los desfiles en los que exista presencia de animales se cuente con un veterinario responsable de supervisar su bienestar, comprobar las condiciones en las que participan y disponer de capacidad para impedir o suspender su participación cuando existan signos de miedo, agotamiento, estrés, lesión o cualquier otra circunstancia que pueda comprometer su bienestar.
Asimismo, queremos dirigirnos a la Escuadra Especial de las Turcas para pedir que en futuras ediciones prescinda de la utilización de animales en su desfile. Sus espectaculares trajes, su puesta en escena, su trabajo y la belleza de su escuadra tienen entidad suficiente para brillar por sí mismos. No necesitan utilizar una lechuza ni ningún otro animal como elemento escénico para engrandecer su desfile.
Finalmente, creemos que lo sucedido plantea una reflexión que va mucho más allá de este episodio
concreto.
Desde las administraciones, asociaciones y entidades dedicadas a la protección de la fauna se pide continuamente a la ciudadanía que respete a los animales silvestres, que no los capture, que no los moleste, que respete sus ciclos biológicos y que comprenda que la fauna silvestre no es un objeto de exhibición ni un elemento decorativo.
Ese mensaje pierde fuerza si, al mismo tiempo, normalizamos que un animal silvestre sea utilizado como parte del atrezzo de un espectáculo multitudinario en condiciones que pueden comprometer seriamente su bienestar.
La educación ambiental también se construye mediante el ejemplo.
Villena tiene unas fiestas extraordinarias y profundamente arraigadas. Protegerlas significa también permitir que evolucionen. La tradición, la belleza y la espectacularidad de nuestros desfiles son perfectamente compatibles con una sociedad que exige cada vez un mayor respeto hacia los animales.
Una lechuza no es atrezzo. Es un ser vivo cuyas necesidades y bienestar deben estar por encima de cualquier efecto escénico.
Plataforma Animalista de Villena







