La concatedral de San Nicolás de Bari de Alicante, pues comparte tal categoría con la de Orihuela, es un edificio cuya construcción originaria data, nada menos, que del siglo XIII, en el solar de una antigua mezquita árabe, en pleno casco histórico de la ciudad. Su exterior siempre ha sorprendida por su austeridad espartana. No así el interior mucho más hermoso y elegante. En el interior sobresale la Capilla de la Comunión y sus dos puertas, la Negra y la de Santa Faz.
Adosado a la iglesia se conserva un claustro tardogótico del siglo XV comunicado con el templo por suntuosas portadas barrocas.


