La presidenta de COCEMFE Alicante analiza los avances y las asignaturas pendientes en materia de accesibilidad y reclama que el derecho al ocio no dependa de las barreras arquitectónicas.
Con la llegada del verano, miles de personas disfrutan de playas, piscinas, fiestas populares y actividades al aire libre. Sin embargo, para muchas personas con discapacidad, el periodo estival sigue estando condicionado por la falta de accesibilidad en numerosos espacios públicos y servicios.
La presidenta de COCEMFE Alicante, Cristina Esclapés, ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de seguir avanzando hacia una accesibilidad universal que permita disfrutar del verano en igualdad de condiciones. En las últimas semanas, la entidad ha reclamado mejoras en las playas adaptadas de la provincia y ha recordado que el acceso al ocio, al turismo y a las celebraciones populares constituye un derecho para todas las personas.
Aunque reconoce que en los últimos años se han producido avances, Esclapés considera que todavía existen importantes carencias. La demora en la puesta en marcha de algunos servicios de playas accesibles, la insuficiente adaptación de determinados espacios públicos o las dificultades para acceder a eventos multitudinarios son algunos de los aspectos que, según COCEMFE Alicante, siguen limitando la plena inclusión.
Desde la organización insisten en que la accesibilidad va mucho más allá de instalar una rampa o una pasarela hasta la arena. También implica contar con aseos adaptados, plazas de aparcamiento accesibles, transporte adecuado, señalización inclusiva, personal formado y espacios diseñados para que cualquier persona pueda desenvolverse con autonomía y seguridad.
En este sentido, Esclapés recuerda que el diseño universal beneficia a toda la ciudadanía. Personas mayores, familias con carritos infantiles o quienes sufren una lesión temporal también encuentran menos dificultades cuando los municipios apuestan por entornos accesibles.
COCEMFE Alicante continúa trabajando junto a administraciones públicas y entidades sociales para impulsar mejoras que permitan eliminar barreras físicas y sociales. Entre sus reivindicaciones figura que los servicios adaptados estén operativos desde el inicio de la temporada estival y que la accesibilidad sea un criterio presente en la planificación de playas, espacios turísticos y fiestas populares.
Con el verano ya en pleno desarrollo, la entidad hace un llamamiento para que la inclusión deje de ser una cuestión puntual y pase a formar parte de la gestión cotidiana de los municipios. El objetivo, señalan, es que todas las personas puedan disfrutar del ocio, del turismo y de los espacios públicos con independencia de sus capacidades.







