El Colegio de Economistas de Alicante ha presentado hoy el estudio realizado por el REAF en relación a la campaña de RENTA 2020, estudio que cumple su 32º edición.
La presentación ha estado conducida por el decano del Colegio, Francisco
Menargues, acompañado por el vicesecretario, Antonio Rodríguez, y el
responsable de la sección de Fiscal, Antonio Pérez.
Todos han coincidido en afirmar que nos enfrentamos al ejercicio más
complejo de la historia reciente para rendir cuentas a Hacienda por las
circunstancias derivadas de la crisis del Covid 19, que implica
novedades importantes y a tener en cuenta, como por ejemplo la
obligatoriedad de presentar declaración de todas las personas de la unidad
familiar que hayan percibido el ingreso mínimo vital y de quienes hayan
recibido prestaciones del SEPE, como aquellos trabajadores que se hayan
acogido a los ERTES durante el pasado ejercicio.
En general otro de los datos destacables, según Menargues, es que a
pesar de la pandemia, la recaudación prevista para este año se
incrementa en un 1,2% y ascenderá a 88.000 millones, lo que atribuye al
sostén que han supuesto los pensionistas y funcionarios cuya actividad no
ha variado.
Sin embargo, el decano ha apuntado que se aprecia una importante
caída en lo que respecta al impuesto de sociedades, que registra un
retroceso del 33,18% con respecto al anterior ejercicio solo comparable
a las cotas alcanzadas en 1999.
El IVA también se resiente con un descenso del 11,46%.
Por su parte, el número de declaraciones presentadas con rendimientos
superiores a 60.000 euros es de 855.193, poco más de un 4% de los
20.608.731 millones de declaraciones, recaudándose por las mismas más
de un 39% del total. También observamos que el 73% de la recaudación
recae en las rentas medias y medias-altas, con rendimientos entre 21.000 y
150.000 euros, siendo el tramo de rendimientos entre 30.000 y 60.000 euros
el que más aporta al total recaudado, el 36%.
Por lo que respecta a la provincia de Alicante, la previsión es que se
presenten 826.639 declaraciones, lo que supone un incremento del 2,9%
con respecto a la campaña de 2019.
Sobre las novedades de esta campaña cabe destacar las siguientes, según
Antonio Rodríguez:
Ingreso mínimo vital: se declara exento hasta un máximo de 11.279,39 en
2020, junto con otras ayudas a colectivos en riesgo de exclusión social.
En cuanto a los rendimientos de capital inmobiliario Se reduce para los
ejercicios 2020 y 2021 de 6 a 3 meses el plazo para que las cantidades
adeudadas por los arrendatarios -desde la primera gestión de cobro- tengan
la consideración de saldo de dudoso cobro y puedan deducirse de los
rendimientos íntegros del capital inmobiliario.
Los trabajadores en ERTE que han percibido del SEPE cantidades que no
les correspondían en 2020 y que han tenido que devolver ese año o tendrán
que devolverlas después, no tienen que tributar por ellas. El problema puede
radicar en conocer el dato del importe neto -que es el que deben incluir en la
Renta 2020-. La AEAT irá actualizando los datos fiscales a medida que
reciba información del SEPE.
Si una madre ha estado en ERTE, durante los meses en que la suspensión
del contrato de trabajo haya sido total, no tendrá derecho a la deducción por
maternidad. Por el contrario, si el ERTE ha sido parcial, sí tendrá derecho a
la citada deducción.
En cuanto a las recomendaciones, ofrecidas por el responsable de la
sección de Fiscal del Colegio de Economistas de Alicante, Antonio Pérez,
como siempre la más importante y este año con mayor motIvo,
consiste en asegurarse de que todos los datos son correctos, como las
circunstancias familiares, los préstamos hipotecarios, la imputación o la
individualización de rentas o donativos. Y no olvidar las deducciones
autonómicas que puedan corresponderle.
Ademas, teniendo en cuenta que el SEPE continua actualizando sus
datos, es conveniente no tener prisa en confirmar dicho borrador y
dilatar la presentación hasta tener la seguridad de estar en posesión de
las últimas actualizaciones realizadas por dicho organismo, ha añadido
Pérez.


