El Ayuntamiento ha instalado dispositivos de retención en seis puntos del cauce urbano para impedir que plásticos, toallitas y otros desechos lleguen al río durante los episodios de lluvia.
El Ayuntamiento de Aspe ha puesto en marcha nuevas medidas para mejorar la protección medioambiental del río Tarafa y reducir la llegada de residuos sólidos a su cauce. La actuación, iniciada el pasado mes de junio, ha consistido en la instalación de sistemas de retención en diferentes puntos de la red de saneamiento municipal, con el objetivo de evitar que los desechos arrastrados por el agua terminen contaminando este espacio natural.
La intervención se ha desarrollado en seis puntos estratégicos del tramo urbano del río Tarafa, concretamente en el Barranco, la calle San Pascual, la avenida de Navarra, la calle María Magdalena, el puente Ramón Berenguer y la avenida de las Cortes Valencianas.
Estos emplazamientos corresponden a zonas de desbordamiento de la red de saneamiento en las que, especialmente durante las lluvias intensas, pueden producirse arrastres de residuos hacia el cauce.
Nuevas redes para frenar la contaminación del río
Los dispositivos incorporan mallas de alta resistencia fabricadas en acero inoxidable AISI-316, diseñadas para retener los materiales sólidos transportados por el agua.
Estas redes, cuya longitud efectiva oscila entre los dos y los dos metros y medio, permiten interceptar residuos como plásticos, arenas, restos vegetales y, especialmente, toallitas húmedas, uno de los elementos que mayores problemas ocasiona en las redes de alcantarillado.
El objetivo de esta tecnología es reducir la contaminación del río y mejorar el funcionamiento de las infraestructuras hidráulicas, evitando que los materiales acumulados provoquen obstrucciones, problemas de salubridad o dificultades en las labores de mantenimiento.
La actuación también contribuye a reforzar el cumplimiento de la normativa medioambiental y a mejorar la conservación del entorno fluvial.
Las últimas lluvias han permitido comprobar su eficacia
Los recientes episodios de lluvia registrados en el municipio han permitido comprobar el funcionamiento de los nuevos sistemas de retención.
Según el Ayuntamiento, las redes han conseguido recoger importantes cantidades de residuos que, de no haberse instalado estos dispositivos, habrían terminado en el cauce del Tarafa.
Los resultados han puesto de manifiesto tanto la utilidad de la intervención como la cantidad de desechos que continúan llegando a la red de saneamiento a consecuencia de prácticas inadecuadas.
En este sentido, el consistorio ha insistido en que la instalación de infraestructuras de protección debe ir acompañada de una mayor concienciación ciudadana para reducir la generación de residuos desde su origen.
El Ayuntamiento pide no arrojar toallitas húmedas al inodoro
Uno de los principales problemas detectados está relacionado con las toallitas húmedas, que, a diferencia del papel higiénico, no se deshacen fácilmente en contacto con el agua.
Su acumulación en las tuberías puede provocar atascos, averías y dificultades en el funcionamiento de las instalaciones de saneamiento. Además, cuando estos residuos son arrastrados durante episodios de lluvia, pueden acabar en los ríos y otros espacios naturales.
El concejal de Urbanismo de Aspe, Daniel Puerto, ha subrayado la necesidad de actuar también desde los hogares para evitar este tipo de contaminación.
«Las toallitas húmedas no deben tirarse al inodoro ni a la red de alcantarillado. Al no disolverse como el papel higiénico, acaban colapsando las redes de saneamiento y dañando gravemente nuestros ríos y espacios naturales».
Desde el Ayuntamiento se ha recordado que estos productos deben depositarse en el contenedor correspondiente y nunca eliminarse a través del inodoro.
Un compromiso con la conservación del entorno natural
Con esta intervención, Aspe ha reforzado las medidas destinadas a preservar el río Tarafa, uno de los espacios naturales más representativos del municipio.
La instalación de los nuevos dispositivos busca minimizar el impacto ambiental de los residuos, mejorar el funcionamiento de la red de saneamiento y favorecer la conservación del cauce urbano.
El consistorio ha reiterado que la colaboración ciudadana resulta fundamental para conseguir estos objetivos y ha hecho un llamamiento a adoptar hábitos responsables en la eliminación de residuos.
La protección del Tarafa depende tanto de las nuevas infraestructuras como del compromiso de la población, especialmente a la hora de evitar que materiales contaminantes terminen en las tuberías y, posteriormente, en el entorno natural.







