La Ermita de San Roque se ubica en el casco antiguo de Biar, aprovechando la parte superior de una torre almohade (S. XII). Se accede a través del arco de San Roque o puerta Real de Xàtiva y su situación se corresponde con lo que fue el barrio árabe y calle mayor de la villa.
Es una ermita pequeña, de planta rectangular y una sola nave, separada con tabiques la zona oratoria, un pequeño atrio y la sacristía. La fachada da a la calle Luis Calpena y por su amplio ventanal se celebra, el 16 de agosto, la festividad de San Roque.
En el interior preside el altar un lienzo de San Roque (S.XVIII). Se trata de un óleo sobre lienzo 130 x 200 m. de autor desconocido. La disposición de las figuras, San Roque, San Antonio Abad y el Angel, forman una perfecta distribución de los espacios, logrando un equilibrio y profundidades admirables.Puede resultar interesante conocer pequeños retazos de la vida de San Roque. Huérfano de ambos padres durante la epidemia de peste que se desató en Italia a finales del siglo XIV, el Santo se dedicó a asistir a enfermos a los que lograba sanar haciendo sobre ellos la señal de la cruz. Al contraer la mortal enfermedad se marchó a una cueva donde fue alimentado milagrosamente por un perro. De manera inesperada sanó, volviendo a la ciudad de Piacenza donde continuó salvando a muchas personas de la pandemia que asolaba las tierras italianas.


