El descenso en la afiliación a la Seguridad Social y en la contratación evidencian la necesidad de una estrategia realista y eficaz basada en el empleo
El incremento del desempleo registrado en el mes de febrero en la Comunitat Valenciana en 6.937 personas (1,18%), sumado al descenso en la afiliación a la Seguridad Social en 7.934 personas, y en la contratación, durante el mes de febrero se han realizado casi 10.000 contratos menos que en enero, evidencian la necesidad de recuperar la centralidad del empleo con una estrategia realista y eficaz capaz de revertir la situación que ha creado la reforma laboral impuesta por el Gobierno.
Para la UGT-PV destaca asimismo el mal comportamiento del empleo en la provincia de Castellón, donde el desempleo crece el doble de la media de la Comunitat, en términos porcentuales, alcanzando el 2,51%.
En el mes de febrero el desempleo creció en todos los sectores y provincias, excepto en el sector de la construcción, donde desciende en 35 personas, lo que a juicio del sindicato indica que la reforma laboral no ha servido, ni de lejos, para mejorar el mercado de trabajo. De hecho, las personas jóvenes han visto incrementar el desempleo en un 3,2%.
Es más, un año después de la reforma laboral, podemos afirmar que ha multiplicado la destrucción de empleo, ha provocado una mayor desigualdad en el mercado de trabajo y ha hecho aumentar la proporción de trabajadores y trabajadoras en condiciones precarias con menos derechos sociales y laborales.
La UGT-PV considera que para recuperar la centralidad del empleo en las políticas económicas, se precisan otras políticas, consensuadas con los agentes económicos y sociales, que tengan como objetivo primordial la recuperación económica y del empleo y que estén sustentadas con la cohesión y la igualdad social.
En este sentido, hemos de recordar que la tasa de cobertura se reduce paulatinamente y en el mes de enero solamente alcanza al 54% de los 322.403 personas perceptoras, es decir el 45,6%, 270.954 personas, carece de cobertura por desempleo, mientras que del total de las perceptoras un 53% tiene ingresos por debajo de los 450 euros al mes.


