MEDIO AMBIENTE Elda. 16 julio
El centro social del barrio Estación-4 Zonas ha acogido esta semana la primera reunión del Consejo Sectorial de Medio Ambiente, tras más de cuatro años sin convocarse. Esta circunstancia fue señalada reiteradamente por los representantes de los colectivos que ya formaban parte del Consejo con anterioridad, a los que se han unido nuevas organizaciones y ciudadanos interesados en formar parte a titulo individual.
Presentadas las personas y los fines de los colectivos representados, la concejala de Medio Ambiente, Pilar Calpena, apuntó a grandes rasgos los aspectos programáticos de su área como punto de partida para el trabajo del Consejo con el objetivo de convertir este órgano consultivo en un instrumento real de participación pública. En este aspecto, algunas intervenciones abogaron porque las decisiones del Consejo tuvieran carácter vinculante, para lo cual habría que modificar el vigente estatuto de Participación Ciudadana.
Esta primera reunión del Consejo de Medio Ambiente sirvió también para fijar los criterios de funcionamiento y se apuntaron algunas preocupaciones relacionadas con la necesidad de actuar en el entorno del río Vinalopó, la protección de los animales, la recogida selectiva de residuos, cuestiones medioambientales sin resolver como el antiguo vertedero de las Cañadas o las canteras de Bateig, los conflictos de los clubes montañeros con la administración autonómica a la hora de desarrollar sus actividades al aire libre… y otros muchos temas que quedaron sobre la mesa para ir siendo abordados sucesivamente.
Aunque el Consejo se debe reunir como mínimo una vez cada tres meses, la intención de Pilar Calpena es convocarlo cuantas veces sea necesario y ya hay prevista una nueva reunión de trabajo para el próximo mes de septiembre.
Previamente al Consejo, la edil se reunió con el grupo de voluntariado ambiental de Elda (VOAME) con el fin de conocer de primera mano sus demandas y poder dotar al colectivo de mejores condiciones para el desarrollo de su actividad altruista. En este encuentro, los voluntarios apuntaron diversas posibilidades, tanto en la protección de los parajes naturales como en la educación ambiental, que permita establecer un calendario de actividades en función de las propuestas y los recursos que se puedan disponer. En estos momentos, el grupo de voluntarios está completando una actuación en el Pocico Alonso para que pueda contar con agua nuevamente.


