Hasta las 10 de la noche, la ambientación Medieval, los puestos de artesanía decorados con elementos propios de la época, los talleres demostrativos de oficios tradicionales y la Intervención de diferentes personajes, dieron vida a una Feria que cada año cambia para traer a Elda lo mejor de otras épocas.
La decoración de la Feria contó con escudos heráldicos, exposición de armas medievales, toldos, estandartes y banderas de colores que aderezarán el entorno dotándolo de un ambiente muy especial.El Mercado contó con más de cincuenta puestos de venta artesanos y talleres demostrativos, como el de torneado de madera, barro, velas, armería…, y un sin fin de exóticos productos traídos a Elda desde los lugares más recónditos.


