La Asociación de Vecinos Nueva Fraternidad, ante los hecho acaecidos la semana pasada quiere hacer patente su mas enérgica repulsa, y denuncia por enésima vez ante las autoridades, esta vez públicamente, que la situación de inseguridad que se vive en el barrio es insostenible.
Denunciamos que este caso no es una cuestión aislada, que como venimos manifestando desde hace varios meses, años, que el entorno del parque y de sus aledaños es un foco de inseguridad, donde el menudeo de estupefacientes es una cotidianeidad, que varias personas con un fuerte desarraigo social son usuarios del jardín y con su comportamiento y forma de actuar excluyen a la gran mayoría de vecinos del disfrute del único espacio ajardinado que tenemos en todo el barrio donde vivimos alrededor de nueve mil vecinos.
Desde la Asociación entendemos que esta situación, que viene de largo, no es para airearla y que quizá no favorece para su solución, y en este sentido venimos actuando, realizando las denuncias allá donde pudiera corresponder con la máxima discreción, comisaría de policía, ayuntamiento, e incluso con la subdelegada anterior de gobierno en Alicante, pero lo del pasado jueves es la gota que colma el vaso y consideramos que quizá haya que empezar a hacer la denuncia publica de forma constante en cada caso y lugar.
Hemos solicitado en más de una ocasión que el jardín debido al clima de inseguridad y pequeña delincuencia haya un servicio de vigilancia de forma permanente, ya sea municipal o nacional, pero lo cierto es que sabemos que la sola presencia policial solucionaría múltiples situaciones de roces, entre vecinos, que debido al desarraigo que tienen la mayoría hace que no haya afluencia en el jardín y como consecuencia de esta falta de afluencia, solo quedan los que hacen que sea un foco inestabilidad e inseguridad ciudadana.
Esta cuestión que se sintetiza en el jardín, no es ajena a lo aledaños de algunas calles y lugares por lo que nuestro barrio, ejemplo de desarrollo e integración social, hace unos años, a todos los niveles, técnicos, generacionales, de genero, etc. es ahora un lugar de conflicto con serías tendencias a convertirse en algunas zonas como barrio marginal, cuestión que consideramos que no se debe consentir. Es muy alta la densidad de población y muchos los que aquí vivimos para que los que el perjuicio de imagen social, personal y económica podría ser irreversible a corto y medio plazo.
Con respecto a los hechos del pasado jueves, no es ni más ni menos, que una crónica anunciada. Crónica que exigimos que tenga un final adecuado, ya que de no ser así, ya no habrá quien venga al jardín a nada de nada y se habrá convertido definitivamente en una zona marginal. No ponemos en duda las actuaciones y pesquisas judiciales, pero la percepción subjetiva en esta ocasión pesa muy mucho, pues llueve sobre mojado, y que el agresor pueda venir y campar a sus anchas por los lugares del suceso, hace que el
ambiente sea tenso y de indignación para los ya exiguos o inexistentes usuarios del jardín, donde ya casi no va nadie, o si va lo hace con recelo y miedo.
Nos reiteramos en nuestra denuncia, que como decimos y las autoridades lo saben es de varios años, que lo que se ha sucedido lo habíamos anunciado, y exigimos con la mayor de la energía que se tomen medidas urgentes tendentes a normalizar la situación.
Elda a 19 de febrero de 2013


