Las Fiestas de Moros y Cristianos de Elda vivieron este domingo una de sus jornadas más solemnes y multitudinarias, en la que los actos religiosos en honor a San Antón compartieron protagonismo con la espectacularidad de los desfiles festeros.
La actividad comenzó a primera hora de la mañana con la tradicional Diana Festera. Desde las ocho, las distintas comparsas recorrieron las calles de la ciudad al ritmo de la música festera, despertando a vecinos y visitantes y anunciando una nueva jornada de celebraciones.
A media mañana tuvo lugar la Ofrenda de Flores a San Antón. Centenares de comparsistas, acompañados por cargos festeros, escuadras y bandas de música, partieron desde la Plaza Castelar hasta la iglesia de Santa Ana para depositar sus ramos a los pies del patrón de las fiestas, formando un colorido homenaje cargado de emoción y sentimiento.
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Tras la ofrenda, la parroquia de Santa Ana acogió la Solemne Misa en honor a San Antón, uno de los actos religiosos más importantes del programa festero. El templo reunió a autoridades, representantes de la Junta Central de Comparsas y numerosos festeros que participaron en la celebración religiosa dedicada al patrón de los Moros y Cristianos.
Ya por la tarde, miles de personas se congregaron a lo largo del recorrido oficial para disfrutar de la esperada Entrada Mora. Un desfile que este año estuvo especialmente marcado por el boato organizado por la comparsa Huestes del Cadí, que aprovechó la ocasión para conmemorar su 50 aniversario con una puesta en escena cargada de simbolismo, historia y emoción.
El boato arrancó con dos estandartes conmemorativos del cincuentenario y un vistoso grupo de telas ondeantes que dieron paso a un homenaje a algunos de los desfiles más recordados de la comparsa. Entre ellos destacó la presencia del grupo de música Gnawa de Crevillent, evocando el histórico boato del décimo aniversario, así como la recreación de un zoco árabe con varios carros y decenas de participantes.
La comparsa también rindió homenaje a las escuadras Ben-Gurión y El Jito, que comparten esta efeméride con las Huestes del Cadí, antes de dar paso al denominado bloque de las especias, en el que destacaron un carro temático, el Ballet de las Especias de Alicia Montava y la participación de la Colla La Morralla de L’Olleria.
El desfile continuó con un emotivo reconocimiento a los propios comparsistas, representados por varias escuadras históricas de la formación, entre ellas Algarabía, Mamúas, la Hueste Femenina y el Batallón Alfarache Cadí, acompañados por diferentes agrupaciones musicales.
La Entrada Mora volvió a demostrar el alto nivel organizativo y la riqueza estética de los Moros y Cristianos de Elda, en una edición especialmente significativa tras la reciente declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Concluyó así una intensa jornada en la que la devoción a San Antón, la tradición festera y el brillante homenaje de las Huestes del Cadí a sus cincuenta años de historia fueron los grandes protagonistas.






