La II Concentración Nacional del Renault Siete/7 Club se ha organizado en Elda con motivo del 40 aniversario del modelo, ya que se presentó el 28 de octubre de 1974 en el Puerto de Alicante. Para ello se llegaron a reunir 20 unidades del modelo en la jornada del sábado y dos más se incorporaron en la jornada del domingo.
Comenzaba este encuentro el viernes 24 de octubre con la llegada de los participantes procedentes de ciudades como Vitoria, Tarrasa, León, Madrid, Málaga, Marbella, Granada, Sevilla, Islas Canarias, etc. Y tras instalarse en los hoteles de la ciudad fuimos a cenar al Bar Polideportiva de Elda donde disfrutamos de una primera toma de contacto algunos, y otros se reencontraron con viejos amigos y conocidos, tras la cena, todos fuimos a descansar para la jornada intensa que nos esperaba al día siguiente. Como anécdota de este día, contar que el matrimonio procedente de Tarrasa con su Renault Siete que lo tienes desde que lo compraron nuevo, vinieron sin conocer el club ni nada, simplemente les llegó la información y decidieron asistir, nos contaron como al entrar a Elda se encontraron perdidos al no conocer la zona, y fue un señor el que al ver el Renault Siete se acercó a preguntar si iban a la concentración, y los guió con su coche delante hasta la puerta del hotel, Josep (propietario del R Siete) nos contaba que ésta era la magia del Renault Siete.
El sábado comenzaba la jornada con la colocación de coches en la Plaza de la Ficia de Elda, colocándolos por la cronología del modelo, acompañados de música característica de los años en los que el Renault Siete dominaba las carreteras españolas, en este día se sumaron otras unidades del modelo procedentes de poblaciones cercanas como Novelda o Crevillente, que también quisieron participar en el evento y que su coche luciera con los demás. Se hizo la entrega de poos/camisetas con la serigrafía del evento, los dorsales de los coches, las mochilas serigrafiadas también, y los tickets de almuerzos.
A las 11:00h el grupo de danza de la Mayordomía de San Antón de Elda nos deleitó con sus bailes tradicionales de la comarca, acompañados de su colla y fue un momento muy especial ya que bailaron delante de nuestros coches y todo el mundo pudo presenciar tal acontecimiento ya que con su música atrajeron a mucha gente. Tras el baile del grupo de danza todos los coches salimos a realizar una ruta por las poblaciones de Elda y Petrer, aunque esta actividad fue un poco kaos ya que no fuimos acompañados por la policía y nosotros mismos teníamos que ir controlando el tráfico para que nos cedieran el paso, pero salimos bien en dirección a Sax para dirigirnos hasta Onil, donde queremos agradecer de corazón la colaboración del Ayuntamiento y de la Policía Local, que nos esperaron a la entrada de Onil para escoltarnos por la población, y nos hicieron una ruta por las calles de Onil sin ningún tipo de problema hasta llevarnos a la calle que el ayuntamiento nos tenía reservada para aparcar nuestros vehículos.
Seguidamente visitamos el museo de la muñeca de Onil, decir que la gente quedó impresionada y maravillada, por la gran labor de las guías que nos hicieron la visita teatralizada y fue algo mágico, pues todos los participantes disfrutamos mucho de esta actividad y es algo que recomendamos visitar a todo el mundo porque es digno de ver. Tras la visita al museo volvimos en caravana a Petrer donde comimos en Rte. Ginebre, tras la espectacular comida, en el mismo restaurante se hizo la entrega del certificado de asistencia a la concentración, junto con una fotografía de esa misma mañana de todos los participantes con los vehículos y posterior entrega de premios, que se entregaron cuatro categorías:
1. Participante más lejano: Juan Luis Mayor Martín, procedente de Islas Canarias.
2. Coche mejor restaurado: Francisco Ramos Arias, Renault Siete de 1975.
3. Coche mejor conservado de origen: Cristian Rico Barceló, Renault Siete de 1977.
Y el cuarto premio fue una categoría especial, aprovechando que la concentración se realizó en Elda y pudieron asistir, fue para Vicente Vera Juan por ser el conductor más veterano de Renault Siete, ya que a sus 90 años sigue conduciéndolo, y a su señora Isabel Villar por ser su compañera de viaje toda la vida. ( Ambos son mis abuelos, quise tener un reconocimiento con ellos y el club así lo deseó también).
Después volvimos a la Plaza de Ficia donde los coches quedaron expuestos hasta la mañana del domingo, y visitamos a las 19:00h el Museo del Calzado de Elda, donde también disfrutaron mucho de la visita ya que conocieron como se fabrica un zapato y su historia.
Tras un rato de descanso y donde la gente pudo prepararse la cena, fuimos juntos a cenar al Restaurante Patxi de Elda, donde disfrutamos de una agradable velada y se hizo el sorteo de tres regalos entre los participantes:
1. Sorteo de 1 jamón: Alejandro Pérez Alcalá, Madrid.
2. Sorteo de una cesta de productos ibéricos: Juan Lillo Guijarro, San Vicente del Raspeig.
3. Pack de 3 botellas de vino: Luis Antonio Espinosa, Vitoria.
Al finalizar la cena, los asistentes decidieron ir a descansar al hotel tras la jornada intensa que habíamos tenido, y reponer fuerzas para el domingo.
El domingo por la mañana nos reunimos en Plaza de Ficia para desayunar en Cafetería Frank, donde ambos días nos atendieron con mucho cariño, y salimos en caravana hacia Alicante, donde teníamos reservado el aparcamiento para nuestros vehículos y visitar el Castillo de Santa Bárbara, que gustó enormemente a todo el mundo por su historia y sus vistas, agradecer también a los encargados del Castillo por su colaboración con nosotros para hacerlo posible. De esta manera volvimos al mismo lugar donde nuestro coche se dio a conocer.
Para finalizar, comimos en Restaurante La Palmera de San Vicente del Raspeig y posteriormente nos despedimos todos ya que eran muchos los que tenían que emprender el viaje de vuelta, las despedidas fueron entre lágrimas ya que han sido tres días de fraternidad entre todos y en los que se han estrechado unos lazos de amistad y compañerismo muy fuertes, ya que este tipo de eventos al final son los coches los que se convierten en la excusa para poder disfrutar de unos agradables días entre gente querida.
Nos consta que todos los participantes han llegado a sus hogares muy bien, y ningún coche ha sufrido ningún percance, por lo tanto ¡Larga vida al Renault Siete, y larga vida a sus propietarios que hacen posible su longevidad!


