La Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Ibi desmiente, con este comunicado y con los informes adjuntos, la información publicada en los medios de comunicación facilitada por el portavoz del Grupo Municipal ADIi. Entendiendo que esta información se ha difundido de manera malintencionada y tergiversada para menoscabar la imagen pública de la Alcadesa.
En primer lugar, no se ha producido la recepción total de las obras, tal y como ha manifestado, sino que hasta el momento sólo se ha producido una recepción condicionada de las mismas que únicamente incluye las aceras y la calzada.
Es de justicia reconocer la veracidad de la respuesta de la alcaldesa cuando en el pasado pleno de abril el portavoz del grupo municipal ADIi le preguntó por un tema relacionado con el mantenimiento de la jardinería e iluminación de la zona de ocio. Es veraz sencillamente, y como así se demuestra en los documentos adjuntos, porque entre las actuaciones que aún quedan por finalizar se encuentran, entre otros aspectos, estos puntos. Es evidente que el ayuntamiento no va asumir el mantenimiento de algo que no está finalizado correctamente.
La razón por la que se ha producido esta recepción condicionada es la de agilizar el establecimiento de actividades en dicha zona, que es lo que la ciudadanía nos está demandando. Una muestra más de la no recepción es que la fianza que responde a la urbanización de este sector continúa depositada en el Ayuntamiento. Lógicamente estos 235.000 no se le devolverán al urbanizador hasta que no se resuelvan correctamente 5 puntos importantes de las obras como son la finalización de la jardinería del sector, el cableado del alumbrado público, el conexionado por parte de Iberdrola de las líneas de alta y media tensión, obra definitiva de la acequia de la comunidad de regantes dels Sargarets así como la comunicación de ciertas parcelas.
Por todo ello se desprende, y demuestra, que lo que el portavoz independiente ha hecho es utilizar una información sesgada con tal de acusar públicamente a la Alcaldesa de mentir en un pleno a sabiendas de que quien mentía con su comunicado era él mismo.


