Dentro de toda mujer, incluso de las más reprimida, alienta una vida secreta, una fuerza poderosa llena de buenos instintos, pasión, creatividad y sabidurÃa eterna. Es la âMujer Salvajeâ?, una especie en peligro de extinción. Ella es intuición, capaz de ver claramente a distancia, es capaz de escuchar en profundidad, es de corazón leal. Alienta a los humanos a pertenecer plurilingües, hábiles en los lenguajes de los sueños, la pasión y la poesÃa. Ella es la voz que dice âpor aquÃ, por aquÃâ?. Ella es quien nos mantiene en marcha cuando pensamos que ya estamos vencidas. Unirse a la naturaleza instintiva no significa desatarse, cambiar todo de derecha a izquierda, de negro a blanco, actuar fuera de control o volverse menos humana. Significa todo lo contrario. La naturaleza salvaje contiene una vasta integridad en sà misma. Significa establecer territorio, encontrar la propia manada, estar en el propio cuerpo con certeza y orgullo, reconocer los propios ciclos, erguirse con dignidad, retener tanta consciencia como se pueda Fragmento del libro âMujeres que corren con los lobos de Clarissa Pinkola Estésâ?.


