El preludio de los Moros y Cristianos de Petrer, celebración que comienza el próximo jueves, se desarrolló sin problemas en un itinerario repleto de público que pudo disfrutar de la gracia, el desparpajo y el arte festero de los niños por espacio de algo más de una hora. Todo un espectáculo, que este año por primera vez ha contado con sillas completando el recorrido y tribuna en el ensanche del Derrocat, y en el que no faltaron los boatos de apertura de los bandos Moro y Cristiano y las rodelas en carroza.
Una vez acabado el desfile comenzó a las 13 horas el XXIX Homenaje a las Rodelas, que son las niñas de las capitanías de cada comparsa equiparables a las figuras del paje en Sax y el volante en Caudete. Y así transcurrió en Petrer un día para el exclusivo lucimiento y disfrute de los niños que también participarán en las Entradas.


