Tocaba Embajada Mora pero antes había que librar la Estafeta. Desde el final de la calle Gabriel Payá avanzaron y retrocedieron las tropas de uno y otro bando haciendo rugir sus cañones y trabucos. Y al finalizar la participativa Estafeta que este año ha superado con creces el centenar de tiradores, el moro iniciaba a las nueve de la noche un vehemente parlamento que acabaría sin acuerdo y con la rendición del cristiano tras una destacada actuación de los bravos Embajadores: Yari Juan Parrés Navarro y Francisco Javier Yelo Castelló.


