Vicent Brotons señaló que estaban muy contentos y a gusto con los festeros, amigos y autoridades que les habían acompañado ese día destacando de éstos últimos, la labor innegable que realizan para que todo el entramado festero funcione. Dijo que se sentían y consideraban gente hospitalaria, enamorados de la Fiesta de Moros y Cristianos pero de una forma muy suya, un tanto heterodoxa y peculiar. Por ello, indicó que las puertas del cuartelillo estarían abiertas a aquellos como ellos mismos, con ganas de hacer fiesta.
Respecto al traje de gala que presentaron, Brotons señaló que era sencillo, con predominio del rojo y negro, bombachos y botas de traje oficial berberisco, casaca corta y turbante. De él destacó la recuperación de la calavera como antiguo símbolo identificativo de la comparsa que hace años aparecía en los petos de los tiradores y otros elementos festeros.
Fuente: www.diarioelcarrer.es


