Los agentes de la policía local de Petrer afirman que no pueden garantizar la integridad de los detenidos durante los traslados a comisaria, ni un tratamiento digno debido a las reducidas dimensiones del habitáculo trasero de sus nuevos coches patrulla. Según explican los tres sindicatos con representación en el cuerpo, SEP-CV , SIPOL y SPPLB, hasta ahora, los agentes locales introducen a los detenidos en los coches patrullas más viejos porque disponen de un espacio más adecuado. Estos sindicatos, lo llevan advirtiendo desde hace más de 6 meses en las reuniones del Consejo de Policía.
Según explican, el problema radica en que los antiguos patrullas, que sí disponían de espacio suficiente, van a ser devueltos y los nuevos OPEL MOKA tienen la parte trasera muy reducida. Los representantes sindicales aseguran que llevan meses pidiendo a los cargos correspondientes del Cuerpo de Policía que busquen una solución. A juicio de los sindicalistas, la petición responde a la necesidad de dar un servicio público propio de una democracia. Los detenidos también gozan de derechos y la Administración sería responsable directa en caso de lesiones o cualquier otra consecuencia negativa, aseguran. La plataforma sindical duda de si lo que prevalece en la contratación de los vehículos policiales son cuestiones económicas, por encima de la seguridad.
Para los representantes sindicales, la situación es extremadamente grave, pues podrían producirse lesiones en las extremidades inferiores de cualquier persona detenida por cuestiones como un accidente, una frenada brusca, giros o al introducirla en el vehículo. En este sentido, explican que en el caso de personas de una cierta envergadura tendrían que introducirlas tumbadas, con el consiguiente riesgo de asfixia. Además, desde el Sindicato aseguran que las mamparas no son completas, porque son más caras, y las actuales no garantizan al 100% la seguridad de los agentes.
Desde la sección sindical de la policía local de Petrer señalan como responsables al propio Jefe de la Policía y Oficial de la Unidad de Gestión. Es quien confecciona los contratos con las especificaciones técnicas de los vehículos y quien en los Consejos de Policía antepone la política a la parte social, afirman desde la parte social.
Los representantes sindicales, se muestran especialmente preocupados por la contratación de los nuevos vehículos, que deben sustituir a los antiguos, ya que temen que sus indicaciones no se hayan tenido en cuenta por parte del Oficial de la Unidad de Gestión. Si los tres nuevos coches patrullas se basan de nuevo en criterios puramente económicos, no podremos practicar detenciones con las mínimas garantías que merece cualquier ciudadano, afirman. Por este motivo, los agentes aseguran que tendrán que negarse a hacerlo o trasladarán a las personas detenidas a pie para no incurrir en tratos inhumanos, degradantes, discriminatorios o vejatorios a los ciudadanos que se encuentren bajo custodia policial.
Alicante, 18 de septiembre de 2018


