Las Fiestas de Moros y Cristianos de Salinas vivieron ayer una de sus jornadas más intensas y multitudinarias, marcada por la música, la devoción y los desfiles festeros en honor a la Santísima Virgen del Rosario.
La programación comenzó desde primera hora de la mañana con el tradicional volteo general de campanas y la Diana Floreada, protagonizada por las tres bandas de música participantes en las fiestas. El desfile musical arrancó en la Plaza de España y recorrió diferentes calles del municipio, llenando Salinas de ambiente festero desde el inicio del día.
A mediodía, comparsistas, capitanes y autoridades se concentraron en la Plaza de España para proceder a la recogida oficial de autoridades desde el Ayuntamiento. Posteriormente se celebró la Santa Misa en honor a la patrona, la Santísima Virgen del Rosario, una ceremonia que contó con la participación del Coro San Antonio Abad acompañado por la Banda de Música de Salinas.
Ya por la tarde tuvo lugar uno de los actos más esperados de las fiestas: la Entrada Cristiana. El desfile recorrió las principales calles de la localidad hasta llegar a la Plaza de España, acompañado por la música festera, el colorido de los trajes y el entusiasmo del público asistente.
El orden de participación lo abrió la comparsa de Piratas, seguida por Contrabandistas y cerrando el desfile los Moros Laguneros, que volvieron a llenar las calles de ambiente festero.
Tras la Entrada se celebró la tradicional Entrada de Embajadores y posteriormente la Embajada Cristiana en la Plaza de España, uno de los actos más representativos de las fiestas de Moros y Cristianos de Salinas.
La jornada concluyó con la solemne procesión de la imagen de Nuestra Señora la Virgen del Rosario, portada este año por la comparsa de Moros Laguneros y acompañada por el resto de comparsas en el recorrido habitual por las calles del municipio.
Salinas volvió así a vivir uno de los días grandes de sus fiestas patronales, donde la tradición, la devoción y la convivencia festera fueron nuevamente protagonistas.







