No fue uno de los mejores conciertos para la banda municipal de Villena. Se podría decir que uno de los peores de toda su trayectoria.
Ayer a las nueve de la noche, según refleja el programa de actividades de la asociación de vecinos del barrio Las Cruces – San Crispín se ofrecía un concierto. Tanto los músicos como los asistentes, se armaron de paciencia por varios motivos. En primer lugar cunado llegó la hora del inicio del concierto ni el alumbrado público ni los dos focos que iluminaban a los miembros de la banda municipal se encendían. Con muy poca luz, el director deció comenzar, los músicos forzaron su vista para leer las partituras.
Cuando se interpretaron tres composiciones, se movió un fuerte viento acompañado de lluvia. El público abandó el concierto y las sillas se volaron además de las partituras de los músicos. En ese instante se interrumpió la actuación.


