Se llamaba Juan Mellinas y dejó estampada su rúbrica en una de las paredes de la antigua Ermita del Santuario de Las Virtudes. Tanto la forma de escribir como la pintura empleada llama poderosamente la atención a quienes la contemplan.
Esta fechada es el año 1757, tanto el presidente de la Junta de La Virgen, Antonio Hernández, como el cura párroco del Santuario, José Luis, desconocen el motivo. «Quizás puede ser alguna restauración que realizaron. Hay que tener en cuenta que la antigua Ermita o Cripta data del año 1474, año de la aparición de la patrona, pensamos que la construcción de este lugar sería por el año 1500 y quizás por esa fecha que se puede apreciar, se hiciera alguna reforma o bien alguien quiso expresar su sentimiento por cualquier tema, se apunta.
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En mente de la Junta de la Virgen dirigida por el Señor Hernández, está el interés y deseo de rehabilitar este espacio al que ya se puede acceder con toda comodidad al ubicar una puerta en uno de los laterales. En su día INTERCOMARCAL TV, realizó un reportaje sobre este lugar sagrado.
Origen
Se construyó sobre una primitiva ermita de la segunda mitad del siglo XV, erigida como refugio y lugar de protección de los que huían de la peste.
En el 1474, mientras la peste asolaba España, algunos habitantes de la localidad de Villena huyeron al manantial conocido como «Fuente del Chopo» para intentar librarse de la misma, siendo así el origen de esta población.
Leyenda de Ntra. Sra. de las Virtudes
Debido a los estragos de la peste se decidió elegir un Patrón o Patrona para confiarse a su intercesión. En un cántaro se despositarón los nombres de los Santos o Santas que cada uno prefería según sus devociones. Hicieron que un niño sacase uno de los nombres para ser elegido. Y he aquí que, cuenta la leyenda, salió el nombre de la Virgen de las Virtudes, que nadie había escrito. Se repitió dos y tres veces y siempre salía ese mismo título. Llenos de alegría, eligieron como Patrona a la Virgen de las Virtudes. Encargaron a dos villenenses que partieran para diversos pueblos y ciudades con el fin de adquirir la imagen de la Patrona. Solamente llevaban andados unos metros cuando vieron que dos jóvenes se acercaban con un arca que contenía dentro una imagen de esta Virgen. Se la entregaron y sin apenas cruzar palabra desaparecieron aquellos dos jóvenes. Como gratitud, Villena hizo dos Votos a la Virgen, que cumple cada año, en marzo y septiembre.
El 25 de marzo de 1624 los habitantes de Villena hicieron el juramento de defender, leer, enseñar y predicar la Inmaculada Concepción. Fue una de las primeras ciudades de España que lo hizo, adelantándose 230 años a su definición oficial. La Virgen fue coronada canónicamente el año 1923 y de nuevo en 1954.
El ultimo domingo de Agosto se traslada en romería a la Virgen a la ciudad de Villena y permanece en ella hasta el día 9 se septiembre.
Santuario de Nuestra Señora de las Virtudes
En la construcción de este conjunto, declarado Monumento Histórico Artístico en 1976, se advierten diversas épocas constructivas. La primitiva ermita se remonta a la segunda mitad del siglo XV, de la que quedan restos en la cripta, bajo el camarín actual. Al parecer, los habitantes de Villena huyendo de la peste se asentaron en este paraje, decidiendo buscar la protección de un patrono, que fue la Virgen de las Virtudes.
La portada de acceso al templo es de estilo renacentista. En su parte superior se abren huecos que corresponden a las habitaciones altas del claustro, y las dos ventanas del extremo de la fachada pertenecen al patronato del monasterio. El claustro es muy sencillo, los arcos de medio punto rebajados apoyan sobre pilares de ladrillo, mientras que las galerías están cubiertas. La caja de escalera se encuentra al oeste, sin guardar el eje de simetría con la portada. En su segundo tramo se bifurca en dos, dando acceso a la zona de las celdas donde, además, se encontraba la cocina, el refrectorio, etc.
Destaca en el conjunto la iglesia, a la que se accede por el claustro. Ha sido objeto de diversas intervenciones, pero su aspecto general la liga al último gótico. Su planta de tres naves separadas por pilares tiene una extraña decoración zigzagueante que cubren con bóvedas de cruceria, cuya ménsula de la nave central tiene grabado el año de 1581, posiblemente el de su consagración. El camarín, del siglo XVII, esta decorado con estucos y pinturas del XVIII en los que se representan temas marianos, completando el programa los cuatro evangelistas sobre las pechinas. En la última intervención en el interior de la iglesia apareció una serie de pinturas que están por estudiar.
A la entrada de la Ermita se recogen en azulejos la historia y milagros obrados por La Virgen de las Virtudes.
Adjuntamos fotografías donde aparecen las rúbricas


