Mientras no se utiliza, DreamHut mini se convierte en un elegante armario, o se puede utilizar como un práctico escritorio, que, gracias a su reducido tamaño, se adapta a los espacios más limitados. Pero al abrirse y desplegarse, ofrece una gran cantidad de posibilidades, tanto de personalización como lúdicas. La superficie magnética permite a los niños jugar a todo tipo de divertidos juegos. Colocando las láminas magnéticas, dibujando en la pizarra y coloreando en las superficies borrables, los niños ejercitan su imaginación y aumentan su destreza manual.
Un grupo multidisciplinar de expertos (en pedagogía, medios de comunicación, diseño, psicología ) ha sido el encargado de seleccionar los ganadores de cada una de las nueve categorías. Un jurado de excepción formado por Inma Marín, presidenta del jurado y de IPA en España, Rocío Ramos Paul, autora del Manual de Supernany entre otras publicaciones, el locutor Javi Nieves, presentador en Cadena 100 y Cope, Fernando Moner, presidente de CECU, Petra María Péres, miembro del Observatorio del Juego Infantil, María Costa, Directora del Departamento de Pedagogía del Instituto Tecnológico del Juguete, Jacobo Fernández, responsable de compras de juguetes y videojuegos de El Corte Inglés, Sara Palacios, bloguera especializada en maternidad y editora, y Mercedes Urrea, directora de Hola.com. En total, concurrieron al concurso 79 propuestas, incluidas las de 27 de las jugueteras más importantes de nuestro país, de las que se han valorado sus diseños, características, originalidad
Arquitectos de día, padres por la noche
DreamHut es fruto de una pregunta inocente, ¿Si construyes casas para otra gente, por qué no construyes una casa donde puedan jugar los niños?, y resultado de muchas pruebas y un trabajo multidisciplinar en el que han tomado parte todos los implicados: arquitectos, diseñadores, padres, educadores e hijos.
Los diseñadores imaginaron una casa de juegos o playhouse que pudiera transformarse fácilmente en un armario. Los arquitectos visionaron un mueble moderno hecho de materiales sostenibles. Los padres soñaron con una casa de juegos que mantuviera el dormitorio o la habitación de juegos ordenada y recogida. Los profesores querían un lugar donde cultivar su imaginación y creatividad, y finalmente los niños no querían sólo una casa de juegos, ¡querían muchas! Una nave espacial, un submarino, una granja, un castillo y la lista seguía y seguía Y este ha sido el resultado. ¡Enhorabuena!
FUENTE:EL PERIÓDICO DE VILLENA


