El alcalde de Villena, Francisco Javier Esquembre, el concejal de Bienestar Social,
Fulgencio Cerdán, y el edil de Obras, Juan Richart, fueron expulsados violentamente
de la Conselleria de Presidencia de la Generalitat Valenciana el pasado miércoles
cuando fueron a exigir el aumento de las transferencias económicas del Consell hacia el
ayuntamiento de Villena.
Aunque las fuentes consultadas por este periódico, y todo aquel al que se le preguntara
por la ausencia de los tres políticos en el ayuntamiento, respondían que la visita estaba
programada bajo la excusa de reclamar la deuda pendiente de la Generalitat por la
rehabilitación de la Plaza de Toros, lo cierto es que desde la institución autonómica se
asegura que los cargos electos villenenses reclaman el aumento de la partida habilitada
para el pago de los once cargos de confianza con que cuenta el actual equipo de
gobierno, a pesar de haber reclamado insistentemente su reducción a seis cargos durante
la pasada legislatura.
Las mismas fuentes del Consell mantienen que no es la primera vez que representantes
del ayuntamiento de Villena visitan Valencia para insistir en tal petición, que incluso
se ha formalizado por escrito. En la última misiva a Valencia, firmada por el alcalde,
y tras explicarle al Conseller la situación de los cargos de confianza, Francisco Javier
Esquembre exige un aumento de sus emolumentos, pues el gran esfuerzo laboral que
realizan no se ve correspondido con el bajo sueldo que perciben.


