El equipo de gobierno asegura que las modificaciones buscan aumentar la seguridad de peatones y escolares, mientras los técnicos analizan el comportamiento de la circulación durante la ejecución del proyecto.
Las modificaciones de tráfico implantadas en el entorno de la Ronda Suroeste de Villena seguirán siendo objeto de evaluación mientras avanzan las obras. Así lo han trasladado el alcalde, Fulgencio Cerdán, y el concejal de Tráfico, Sergio Palao, quienes han respondido a las críticas vecinales defendiendo que la prioridad del proyecto es mejorar la seguridad vial y la movilidad en una de las zonas con mayor tránsito peatonal de la ciudad.
Los responsables municipales recuerdan que la actuación forma parte de un proyecto promovido por la Generalitat Valenciana y que las medidas adoptadas responden a criterios técnicos que continúan analizándose conforme evoluciona la obra.
Una circulación todavía en estudio
Según explicó Sergio Palao, la configuración actual del tráfico en la avenida de Elche, la avenida de Aspe y las calles del entorno no debe considerarse definitiva. Durante esta fase se están observando distintos escenarios para comprobar cuál ofrece mejores resultados en términos de fluidez y seguridad.
El concejal señaló que la intervención persigue varios objetivos: facilitar las conexiones con la circunvalación y la salida hacia Yecla, reducir la velocidad de los vehículos y mejorar la convivencia entre tráfico rodado y peatones.
La presencia de centros educativos en la zona ha sido uno de los factores determinantes en el diseño de la nueva ordenación. Desde el Ayuntamiento insisten en que cualquier decisión adoptada tiene como prioridad minimizar riesgos para escolares y viandantes.
Más espacio para el peatón
La remodelación incluye también mejoras en accesibilidad urbana, con nuevas aceras y una configuración viaria orientada a favorecer los desplazamientos a pie.
Palao defendió que el estrechamiento de determinados viales responde a estrategias habituales de calmado del tráfico, destinadas a reducir la velocidad de circulación y aumentar la seguridad en entornos sensibles.
Asimismo, recordó que el consistorio realiza un seguimiento constante de la actuación, aunque la ejecución corresponde a la Conselleria, responsable última del proyecto.
El cierre de Clara Campoamor genera debate
Uno de los puntos que más controversia ha suscitado entre los vecinos es la interrupción del tráfico en la calle Clara Campoamor. Sobre esta cuestión, el alcalde explicó que la medida figuraba en el diseño original aprobado para la obra y que contó con el respaldo de los servicios técnicos municipales.
Cerdán argumentó que la decisión se adoptó teniendo en cuenta factores relacionados con la seguridad vial y la proximidad de varios centros educativos.
No obstante, dejó claro que la situación no tiene por qué ser irreversible. El Ayuntamiento estudiará el comportamiento del tráfico una vez concluyan los trabajos y, si los informes técnicos lo aconsejan, se valorarán posibles modificaciones.
Paciencia hasta conocer el resultado final
El alcalde recordó que las molestias derivadas de una obra de estas características son inevitables y comparó la situación con otras actuaciones urbanas desarrolladas en Villena durante los últimos años.
Mientras continúan los trabajos, tanto la Policía Local como los técnicos municipales supervisan la circulación dentro y fuera del barrio para detectar incidencias y corregir posibles problemas.
Desde el equipo de gobierno se pide a vecinos y conductores que esperen a la finalización de la actuación antes de realizar una valoración definitiva. La intención, según defendió Cerdán, es lograr una red viaria más segura, accesible y eficiente para el conjunto del barrio.







