Las Consellerias de Medio Ambiente y Sanidad coordinarán los trabajos de seguridad y limpieza que se están realizando en la nave incendiada en Albal. Además, el director general para el Cambio Climático, Jorge Lamparero, aseguró que «tal y como ya aseguramos ayer, la eliminación de los residuos generados por el incendio de una nave de pescado congelado en Albal no presenta ningún problema para la salud».
En este sentido, señalaron que Jorge Lamparero y el director general de Salud Pública, Manuel Escolano, presidieron este viernes la reunión de trabajo para coordinar los trabajos de seguridad y limpieza que se están realizando en la nave afectada. También participaron los gerentes de las empresas encargadas de los trabajos de limpieza así como técnicos y expertos en logística e instalaciones. Asimismo, ha asistido el dueño de la empresa siniestrada y su representante legal.
El director para el Cambio Climático explicó que «hemos enviado una comunicación oficial a todos los ayuntamientos que tienen en su término municipal vertederos donde se vayan a llevar restos de pescado.
En total, serán siete los vertederos donde se depositarán y tratarán los restos, ubicados en Alcora, Alacant, Aspe, Ontinyent, Novelda, Villena y Xixona. Asimismo, se calcula que serán sólo unos 13 camiones los que reciba cada vertedero, de manera que «se disminuye notablemente el tiempo de descarga y no se envía ninguna cantidad exagerada a ninguno de ellos».
Jorge Lamparero detalló que la coordinación en materia sanitaria y de residuos, al tratarse ésta de una actuación de «interés general» que «trasciende los intereses municipales, ya que se trata de dar una respuesta inmediata a una situación que no debe dilatarse en el tiempo para evitar cualquier riesgo», tiene el objetivo de «evitar un depósito incontrolado de los vertidos que nos ocupan en este caso, así como garantizar la seguridad en el transporte y traslado de los residuos, por lo que se ha acordado que sean siete los vertederos que atenderán la solución a esta actuación».
El director aseveró que «en este caso se ha propiciado con algunas declaraciones poco rigurosas una percepción social de riesgo sanitario que no existe en absoluto, y que las administraciones públicas deben actuar con diligencia, colaboración, coordinación y lealtad institucional para aplicar los mecanismos que prevé la normativa en estos casos».
Por todo ello, indicaron que los trabajos de limpieza en la nave de Albal «continúan realizándose de una manera segura, coordinada y eficaz, que resolverá en breve la retirada de las toneladas de pescado congelado que hay que destruir para que no lleguen al mercado del consumo humano».
Aunque una parte sigue diciendo que en el vertedero de Villena no entró un solo kilo, Ramón Marí, alcalde Albal, indica a otros medios que celebró como «positiva» la resolución de la consejería de Medio Ambiente después de que la planta de tratamiento de residuos de Villena se negara a recibir más cantidad de pescado, una decisión que paralizó los trabajadores de limpieza de la nave incendiada.
* En la fotografía mostramos al alcalde de Albal


