Nació en Villena el 23 de Noviembre de 1935,(día que celebra su santo) en la calle la Rambla, mas tarde se traslada a la calle Celada.
Hijo de Juan Catalán Cañizares, de mote el pelotas (llevó durante un tiempo una pelota en la mano para ejercitar ciertos músculos). Conocido por tocar la bandurria y el laúd. Y de Magdalena Martínez Ferriz, de mote la rosiga.Pasión por la comparsa de Estudiantes.
Es el cuarto hermano de los cinco que vivieron (una sexta hermana fallece de muy pequeñade la que no recordamos el nombre y su madre tiene además dos abortos).
Sus hermanos son:
Virtudes la pelotas, la mayor, la que siempre ha tirado del carro y ha cuidado a los hermanos pequeños y a los padres. Trabajadora como ella sola. En la actualidad padece ya 18 años la enfermedad de Alzheimer. Su hija Emilia, es actualmente la tutora y responsable del bienestar de Ibérico.
Juan, fue concejal del PSOE.
América Encarnación, vive desde hace muchos años en Elda, también echa una mano con Ibérico.
Alfonsico, murió también joven con 18 años.
Ibérico, asistió poco tiempo al colegio en Santa María, ayudó siempre a su madre en el trabajo del campo, en casa y también la acompañaba a veces cuando cuidaba a recién paridas.
Hacía muchos recados a su madre, yendo incluso a la casilla (cerca de Cañada) donde vivía su hermana Virtudes con su marido y sus hijos. Poco extraña entonces, la poca pereza y la buena orientación para realizar recorridos largos que Ibérico siempre ha tenido.
Trabajó igualmente echando una mano a Salvador Valdés, entrando y sacando cajas de bebida.
Cuando empezó a funcionar el Centro Ocupacional de APADIS fue integrante del primer grupo de trabajo. Desde entonces, ha asistido a este centro y posteriormente también a la residencia (combinando con estancias en el domicilio familiar).
El 8 de Julio de 2008 abandonó Villena como domicilio habitual y actualmente reside en el Centro Geriátrico de San Vicente del Raspeig.
Cabe destacar su pasión por las Fiestas de Moros y Cristianos de su pueblo y en especial de su comparsa Los Estudiantes y el amor por desfilar y sacar la farola. En alguna ocasión, le han obsequiado con el traje oficial de la comparsa.
Gran fumador y cliente habitual del Niza y a veces del Villenense, se afeitaba en el Eliseo.
Cabe destacar su afición al cine y a las películas de tiros, sobretodo del oeste, quién no recuerda su famoso bang bang, y la metralleta «ra-ta-ta-ta-ra-ta-ta» en el silencio del cine.
Siempre le han gustado las celebraciones familiares, comerse una buena paella o unos buenos gazpachos manchegos y cantar coplas inventado, incluso, la letra.
Gracias a los familiares de Ibérico por toda la información facilitada de este Villenero querido por todos, y al que recordaremos toda la vida como Gente Entrañable de Villena.
Este artículo es un homenaje a el Ibérico una persona sencilla, buena y querida en Villena.


