La alcaldesa de Villena, Celia Lledó, acompañada de la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, ha inaugurado hoy las fases II y III de las obras de encauzamiento de la Rambla Conejo en las que se han invertido tres millones de euros financiados por el Plan E.
La semana pasada era el presidente de la Diputación, Joaquín Ripoll, quien asistía a la inauguración de la fase I, subvencionada por la administración provincial, con un monolito ubicado en el parque Pablo Picasso, junto a la plaza de toros, y hoy se hacía lo propio con las dos fases siguientes en el recinto ferial.
La Rambla del Conejo ha sido el cauce que históricamente ha transportado las aguas provenientes de la sierra al barrio de La Constancia donde tras laminarse se infiltraban en el terreno. El desarrollo urbanístico de la ciudad se ha adaptado a la rambla por lo que su funcionalidad se ha visto seriamente comprometida como se puso de manifiesto en septiembre de 2007 con graves inundaciones.
Desde entonces se aunaron esfuerzos de las distintas administraciones para realizar esta importante infraestructura hidráulica, la mayor que se ha hecho hasta ahora en Villena, como ha destacado Celia Lledó. La alcaldesa ha destacado su prioridad por cubrir las necesidades más importantes de los ciudadanos de Villena y el encauzamiento de esta rambla era una necesidad que hoy ya es una realidad, por lo que la población no volverá a sufrir inundaciones como ha ocurrido en el pasado.
Por su parte, la subdelegada del Gobierno, ha insistido en que hoy Villena es una ciudad más segura gracias a esta importante infraestructura. Encarna Llinares ha mostrado su satisfacción por los proyectos que se han llevado a cabo en nuestra población gracias al Plan E, destacando el Centro de Alzheimer así como este encauzamiento.
Esta gran infraestructura hidráulica transportará el agua de lluvia desde la Sierra de Villena, las cuencas urbanas de la zona norte y el polígono El Rubial hasta la Acequia de San Juan con destino final el río Vinalopó, con un caudal máximo de 20m3/s. El nuevo encauzamiento discurre por las vías públicas librando los edificios actualmente afectados y eliminando servidumbres de parcelas construidas.
La Fase II la ha ejecutado la empresa Riegosa mientras que la fase III, con una obra mucho más compleja, ha sido ejecutada por la empresa villenense Ingeniería del Agua y la Energía, S. L, que ha empleado la mayor parte del material de la también local Forte.
Esta tercera fase ha atravesado por debajo las vías del tren utilizando un sistema de construcción que aportaba todas las garantías para ADIF, con tubos de 2,5 m de diámetro que abarcan una distancia de cerca de 35 metros lineales hasta salir de nuevo a la superficie.
Se han empleado en estas dos fases un total de 210 personas de las que 90 estaban en situación de desempleo. de las que 51 estaban en paro.
La alcaldesa ha explicado que el recinto ferial estará en perfectas condiciones el próximo jueves, asfaltado y abierto al público. El retraso se ha debido en parte a las condiciones climatológicas y a que los agentes urbanizadores han aprovechado que el recinto estaba en obras para acometer la renovación del alcantarillado y evitar así que el recinto ferial tenga que abrirse en un futuro cercano. De modo que se ha aprovechado para hacer dos obras en una, por ese motivo se ha retrasado una semana la finalización.
Ahora falta ejecutar la cuarta fase, por parte de Ingeniería del Agua, una fase que está dentro de las mejoras presentadas por la empresa, valorada en un millón de euros y que finalizará en los próximos meses.


