El Rabolagartija volvió a escribir anoche una de las páginas más memorables de su historia. Más de 12.000 personas abarrotaron el Polideportivo Municipal de Villena para presenciar el regreso de La Raíz, en lo que se vivió como un concierto apoteósico que marcó el cierre de esta novena edición.
El público explotó de emoción desde los primeros acordes de la banda valenciana, que ofreció un repaso contundente a su repertorio, mezclando punk-rock, ska y una carga lírica que volvió a convertirse en himno colectivo. El regreso de Iratxo a la formación encendió aún más un ambiente ya de por sí eléctrico, confirmando que La Raíz conserva intacta su capacidad para movilizar multitudes y dejar huella en los festivales.
Tras la descarga de La Raíz, la energía no decayó. La jornada culminó con el homenaje a Extremoduro a cargo de Pedrá, que mantuvo en pie al recinto hasta pasadas las cuatro de la madrugada. La fusión de veteranía, compromiso y espíritu festivo convirtió la noche final en una experiencia colectiva difícil de olvidar.
Con una asistencia récord y una ciudad volcada en la acogida del festival, Villena se consolidó una vez más como epicentro de la música en directo en pleno agosto. El despliegue de transporte urbano especial, la oferta hostelera y la atmósfera de convivencia reforzaron la identidad del Rabolagartija como mucho más que un festival: una auténtica celebración cultural y social.
El Rabolagartija 2025 cerró con un estallido de música y emociones. La Raíz reunió a 12.000 voces en un mismo coro y dejó claro que, cuando se habla de festivales de verano en España, Villena es ya una parada imprescindible.


