El Leyendas del Rock, en su tercer día, nos ha vuelto a regalar una velada memorable con la diosa de la música. Un viernes de conciertos excepcionales, que, como ya es habitual, ha dejado satisfechos a todos los gustos. El clima veraniego que disfrutamos los allí presentes parecía tener un mensaje encriptado, que, minutos después, fue descifrado.
Apenas terminó el «Fear of the Dark» a capela de Van Canto, el ardor en los cielos de Villena se transformó en algo más que un fenómeno meteorológico. Las pantallas del festival anunciaron una nueva confirmación para la próxima edición, lo que desató la euforia entre las masas. Y no es para menos: Heaven Shall Burn visitarán el Leyendas, sumándose a las bandas anunciadas ayer, presagiando un festival que promete ser una cita histórica.
Pero volviendo al presente, llegaba el turno de Battle Beast, con una Noora Louhimo que deslumbró con su magnetismo e impacto. Tras ellos, los alemanes Feuerschwanz se encargaron de hacer vibrar el festival. Ya considerados indispensables en el Leyendas, estos ofrecieron una de las mayores fiestas de la edición, con doce mil asistentes coreando cada tema con pasión.
La noche alcanzó su punto culminante con Within Temptation, cuyo imponente directo dejó una huella imborrable. La voz arrolladora de Sharon den Adel conquistó a todos los presentes. El setlist fue un viaje a través de sus himnos más icónicos, con una fusión perfecta de atmósferas orquestales, guitarras afiladas y visuales hipnóticos. «Stand My Ground» hizo vibrar a un público entregado que no dejó de cantar cada palabra, mientras la banda desplegaba una puesta en escena digna de los más grandes escenarios del metal sinfónico.
El viernes, sin duda, no fue solo un día más en el calendario del festival, sino una noche para recordar, llena de magia y emoción.











