Nadie entiende los que está pasando en las inmediaciones de la Ermita de San Bartolomé. Ya son muchas las ocasiones que amantes de lo ajeno roban todo lo que se encuentran, asientos, grifos, papeleras…
El último episodio fue la pasada madrugada, donde se llevaron las telas que cubren la explanada donde se celebra la eucaristía y después se almuerza. Pero días antes, la nueva cruz, bendecida hoy, fue golpeada aunque se reparó de forma inmediata.
Hoy domingo, los -Amigos de San Bartolomé-, celebraron junto autoridades y vecinos su día. Este año como novedad desaparece el grupo de carniceros, no obstante el reducido colectivo obsequió «a los pocos asistentes» con bocadillos. «La ilusión y tradición no se pierde ya que hay proyectos de mejora de este espacio».


