La provincia de Alicante figura entre los territorios en los que se ha desarrollado una macrooperación de la Guardia Civil contra una organización dedicada a las ciberestafas bancarias, que se ha saldado en el conjunto de España con 29 personas detenidas y otras 57 investigadas.
La denominada operación Ibermellow ha permitido desmantelar una red que utilizaba técnicas de smishing y vishing para hacerse pasar por entidades bancarias y conseguir acceso al dinero de sus víctimas. Según la Guardia Civil, la organización llegó a defraudar más de un millón de euros.
Alicante aparece expresamente entre las provincias en las que se practicaron detenciones o se investigó a personas relacionadas con la trama, junto a otros puntos del territorio nacional. La Guardia Civil no concreta en la nota de prensa cuántas personas fueron detenidas o investigadas específicamente en la provincia alicantina ni en qué municipios se desarrollaron las actuaciones, por lo que no se puede precisar por el momento el alcance concreto del operativo en Alicante.
Más de 100.000 SMS fraudulentos a la hora
La investigación comenzó el pasado año después de recibirse numerosas denuncias en Huesca que presentaban un mismo patrón. El procedimiento utilizado comenzaba con el envío de un SMS falso que simulaba proceder de la entidad bancaria. En él se alertaba al usuario de supuestos cargos de elevado importe y se facilitaba un teléfono para intentar paralizar la operación.
Posteriormente, las víctimas recibían una llamada en la que los delincuentes se hacían pasar por gestores de su banco. Mediante técnicas de ingeniería social y utilizando algunos datos personales de los afectados, trataban de dar credibilidad al engaño. De esta forma conseguían que las víctimas realizaran transferencias a cuentas controladas por la organización o incluso contrataran préstamos cuyo dinero era posteriormente desviado.
La Guardia Civil consiguió localizar la estructura empleada para mover el dinero e identificó a personas que actuaban como “mulas económicas”, prestando sus cuentas bancarias, billeteras virtuales o datos personales para recibir y transferir fondos de origen ilícito a cambio de una comisión.
En una primera fase de la operación, desarrollada el pasado mes de marzo, se realizaron registros en Badalona, Terrassa, Madrid y Cartagena y se logró desarticular el call center utilizado por la organización. La infraestructura tenía capacidad técnica para enviar más de 100.000 mensajes SMS por hora. En esta fase fueron detenidos cinco miembros de la cúpula y se intervinieron 57.520 euros en efectivo, 365 tarjetas SIM, 176 tarjetas bancarias, 95 máquinas para el envío masivo de mensajes, 70 teléfonos móviles y diversos artículos de lujo y documentación.
Alicante, dentro de la segunda fase de la operación
La segunda fase permitió, según la Guardia Civil, desarticular por completo el sistema de blanqueo de capitales que la organización tenía distribuido por buena parte de España. Los investigadores actuaron contra las denominadas mulas económicas, sus captadores y las personas encargadas de extraer el dinero.
Esta fase concluyó con 24 detenidos y 57 investigados en numerosas provincias, entre ellas Alicante, además de A Coruña, Álava, Ávila, Badajoz, Barcelona, Cantabria, Cádiz, Córdoba, Girona, Granada, Las Palmas, Madrid, Málaga, Murcia, Ourense, Salamanca, Santa Cruz de Tenerife, Sevilla, Tarragona, Toledo, Valladolid, Valencia y Zaragoza.
Los agentes han conseguido además recuperar 256.708 euros procedentes de diferentes cuentas bancarias controladas por los ciberestafadores. En total, la Guardia Civil ha identificado hasta el momento 43 víctimas, todas ellas residentes en Aragón: 25 en Huesca, 11 en Zaragoza y siete en Teruel.
Cómo evitar este tipo de estafas
La Guardia Civil recomienda no acceder a enlaces incluidos en SMS que alerten de supuestos problemas de seguridad bancaria, no instalar aplicaciones solicitadas mediante este tipo de mensajes y comprobar cualquier aviso directamente a través de la aplicación oficial, el teléfono legítimo de la entidad o presencialmente.
Ante llamadas sospechosas, aconseja colgar cuando exista presión o urgencia, no facilitar contraseñas, códigos PIN o claves completas y contactar posteriormente con el banco mediante sus canales oficiales. Si la estafa ya se ha producido, recomienda presentar la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil.










