Especialistas en Medicina Preventiva y Salud Pública insisten en que lo más importante es realizar el control de la infección detectando cuanto antes el foco de contagio que provocó el primer caso autóctono y todas sus ramificaciones para poner fin a la cadena de transmisión
27 de febrero de 2020. Con motivo del primer caso autóctono de coronavirus en nuestro país, la Sociedad Española de Medicina Preventiva y Salud Pública (SEMPSPH) aclara las diferentes opciones por las que se pudo haber producido este caso y explica las implicaciones sanitarias que conlleva.
Un caso comunitario o autóctono se refiere a una persona, independientemente de su nacionalidad, que es contagiada dentro del propio país, diferenciándose de un caso importado, que son las personas, nacionales o extranjeras, que se contagian en el extranjero pero que, o bien desarrollan los síntomas y son diagnosticadas cuando están en nuestro país, o bien, simplemente llegan ya enfermos al país.
Para que se produzca un caso autóctono o comunitario por primera vez, como ha ocurrido en con el caso confirmado de Sevilla, en las enfermedades que se transmiten de persona a persona como es el caso del coronavirus, es necesario que primero una persona contagiada fuera del país transmita el virus a otro individuo, en este caso en España. Este primer caso comunitario explican los especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública- será reconocido después de realizar el correspondiente estudio epidemiológico al paciente y comprobar que no ha realizado ningún viaje a las zonas de riesgo en el periodo ventana. Si bien insisten en que no siempre es fácil de diagnosticar el primer caso comunitario real, ya que pudiera serlo alguien que haya estado en un país de riesgo y a su vez haya estado en contacto con un enfermo en este país, lo dificultaría identificar dónde se produjo el contagio.
La probabilidad de que se produzcan casos comunitarios depende de dos factores principales. El primero de esos factores es el número de enfermos que llegan al país, lo cual a su vez depende de la prevalencia de la enfermedad en el extranjero y del número de viajeros, y el segundo factor es la capacidad de transmisión del virus.
Desde la Sociedad Española de Medicina Preventiva y Salud Pública explican que también podrían darse casos autóctonos secundarios de otro caso autóctono, lo que supone advierten- un salto cualitativo importante, porque en el primer caso nos podemos encontrar al inicio de la cadena de transmisión y por tanto de un núcleo de estudio menor. En cambio, en el segundo caso existe una mayor probabilidad de otros casos secundarios desconocidos y se hace necesario ampliar en mayor medida el núcleo de estudio.
Los especialistas en Medicina Preventiva y Salud Pública insisten en que lo más relevante es realizar el control de la infección identificando todas las ramificaciones de la infección para ponerle fin a la cadena de transmisión; esto será más fácil cuanto menor sea el radio del núcleo de estudio, ya que, a partir de una determinada generación de caso autóctono, el núcleo del estudio se puede volver inabarcable. Por ello siempre que hablamos de vigilancia y control de la infección se nombra primero a la vigilancia, ya que es fundamental detectar a los casos en las primeras generaciones de la cadena.


