LA UNIÓ sostiene que ha llegado demasiado lejos y que de perpetuarse perjudicará muy gravemente a cerca de 7000 agricultores
6 de marzo de 201.- LA UNIÓ de Llauradors se ofrece como mediadora en el conflicto que ha provocado que Riegos de Levante corte el agua y deje desabastecidos a los agricultores de El Canal. Una situación que cree ha llegado demasiado lejos y que de perpetuarse perjudicará muy gravemente a cerca de 7000 agricultores y sus familias, la comunidad de base más numerosa, que supone el 35% de Riegos de Levante.
Ernest Blasco, responsable del Agua de LA UNIÓ considera que si este contexto se alarga demasiado, recuperar después las más de 8000 hectáreas que se verán perjudicadas a partir de ahora será una tarea complicada y muy cara. De este modo, empeorará más, si cabe, la situación de esos regantes alicantinos que atraviesan meses de una fuerte sequía.
Y es que la entidad ha interrumpido el suministro como medida de presión para cobrar una deuda de 740.000 euros y asegura que no la restablecerá hasta recibir el pago. Por su parte, la comunidad de base se niega a ingresar dicha cantidad y ha acudido al Tribunal Económico-Administrativo Regional.
No obstante, LA UNIÓ considera que en el contexto actual en el que vivimos no se puede permitir esta medida disuasoria y hay que agotar por todos los medios el diálogo intentando perjudicar en lo mínimo a los agricultores que se juegan su sustento. Y es que los cultivos no pueden aguantar ni un día sin agua, por lo que LA UNIÓ exige que se llegue a un acuerdo lo antes posible, explica Blasco.
Así, LA UNIÓ se presta como intermediaria para ayudar a dar un paso adelante en común y llegar a una solución rápida y que no perjudique a los regantes de las zonas afectadas.


