Hace nueve meses se denunciaba la muerte de un niño de 8 años en un edificio céntrico de Elda, una muerte por asfixia y extrañas circunstancias que creaban más preguntas que respuestas.
La pareja del padre del niño, que estaba embarazada de 4 meses cuando se produjo el suceso, decía a la Policía que habían sido asaltados cuando se disponían a salir a la calle por dos encapuchados y que había sido golpeada, maniatada y había sido víctima de abusos sexuales. Después de esto se desmayó según relataba a la Policiá.
El niño se encontraba tumbado en el suelo, desnudo, y con restos de vómito y sangre, pero no presentaba signos de violencia o estrangulamiento ni sufría ninguna lesión.
Las versiones de la ahora arrestada ofrecían muchas dudas a la policía que la llamaron a declarar varias veces así como a realizar reconstrucción de hechos en varias ocasiones.
Fuente: Diario Información


