Una vez más nos hemos deleitado con una patética intervención en Radio Ibi del Sr. Agüera en la que se ha puesto de manifiesto una vez más la deplorable actuación de este señor. Ya son tantas las barbaridades que tiene que eludir y tapar que sobrepasan su capacidad de inventar excusas y falsedades. Parece que ha perdido esa falsa elocuencia. Últimamente titubea ante ciertas preguntas. Se repite una y otra vez, como señal inequívoca del que carece de algo que decir. En definitiva, está cayendo en el pozo sin fondo en el que él solito a convertido la vida cotidiana de nuestra localidad.
Este señor sigue en sus trece, y no duda en afirmar que la manifestación del pasado día 14 de noviembre la autorizó el Partido Socialista. Todavía ignora que la manifestación se autoriza ella solita en virtud del artículo 21 de la Constitución de 1978 que nos dimos los españoles y que, a la vista está, el Sr. Agüera desconoce.
Es como poco llamativo que el Sr. Agüera haga gala de haber intentado por todos los medios que se prohibiera esta manifestación y paradójicamente dice que en los días previos a la misma insistía y calmaba a la población diciendo que no iba a pasar nada. Si tan claro lo tenía, ¿qué necesidad tenía de que se prohibiera?, ¿por qué declinaron hacer cualquier alegación en contra de la manifestación un mes antes, cuando estaban dentro del plazo, cuando se le comunicó por parte de la Subdelegación del Gobierno¿
También es curioso que nos acuse de que a la mínima denunciamos en los juzgados presuntas irregularidades. Y digo yo ¿y qué debemos de hacer?, ¿reírle las gracias?, pues va a ser que no. Nuestra obligación es controlar la acción de gobierno, como la suya es gobernar limpiamente, y seguiremos pidiendo incansables cuanta información creamos oportuna para hacer nuestra labor.
Es de ineptos decir que la documentación que pedimos está archivada y fiscalizada, y por eso nos la niegan. Es nuestro derecho y la necesitamos. Más gordo aún es tener que escuchar de boca del Sr. Agüera que nuestra conducta insistente de pedir todas estas facturas es irracional. Lo verdaderamente irracional es que este señor sigua al frente de nuestro Ayuntamiento después de todas las situaciones bochornosas que estamos sufriendo los ciudadanos de Ibi.
Imaginen la poca vergüenza que demuestra tener este señor, que las últimas regularizaciones contables que han aprobado, sin nuestra aprobación, las cataloga como cositas que había pendientes, y he citado palabras textuales. Además dice que se trata de regularizar todo lo que había que regularizar. Vamos a ver, este señor ¿dónde se cree que está?, ¿cómo se atreve a decir que es economista? Este señor, lo que tiene que hacer es dedicarse a otra cosa, porque regularizando y regularizando nos vamos a quedar más tiesos que una mojama. ¡¡Ah, por cierto!!!, eso que el Sr Agüera llama cositas que había pendientes ascienden a la friolera de más de 120.000 . Si lo tuviera que poner de su bolsillo, muy posiblemente ya no serían cositas.
En definitiva y por no aburrir, hay que decirle al Sr. Agüera que regularizar lo que haya que regularizar significa únicamente que las cosas se han hecho muy mal y por eso hay que corregirlas. Si tenemos en cuenta que esta situación se ha producido siendo él responsable de Hacienda y Contratación, Recursos Humanos y Servicios Públicos, la cosa esta clara, blanco y en botella.
Que se vaya a su casa, que aunque perderemos un gran economista, sabremos soportarlo y las arcas municipales lo agradecerán.
Arturo Doménech García.
Concejal del Grupo Municipal Socialista.


