El arte de dar vida a objetos inservibles
La editorial Signo editores, a través del Programa Crisálida, financia este proyecto educativo, en el que ya ha participado más de 100 menores
25 niños de entre 4 y 12 años dan vida a objetos en desuso, en el marco de la exposición Residencias, en el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Alicante
Alicante, 19 de octubre de 2018. ¿En qué puede convertirse una caja de cartón si la dejamos en manos de un niño? El próximo domingo, día 21 de octubre de 2018, el escultor Rafael Fuster imparte un taller de arte contemporáneo y reciclaje a 25 menores, de entre 4 y 12 años en el Museo de la Universidad de Alicante (MUA). Es una iniciativa que ha sido posible con la aportación económica de 2.000 concedida por la editorial Signo editores, a través del programa de mecenazgo Crisálida, el cual ha sido reconocido con el sello Cultura y Mecenazgo, concedido por el Ministerio de Cultura.
«Se trata de llevar el aula al museo, despertando así el interés y la curiosidad de ellos hacia el mundo del arte, tanto clásico como contemporáneo. El proyecto nace con la idea de que los niños comprendan la cantidad de obras que les pertenecen y enriquecen, disponibles en esos centros culturales. Qué mejor manera de implicarse que comprendiendo el arte desde el arte, desde la misma disciplina: reinterpretando esas obras desde la pintura, la escultura, el grabado, el dibujo o el collage; con materiales como lienzos, maderas, poliestireno, desechos, entre otros», explica el escultor Rafael Fuster.
Todos los talleres son gratuitos. Como las plazas son limitadas, se entregan por orden de inscripción a través de: www.mua.ua.es/inscripciones-Los 25 menores que participarán en el taller en el MUA darán una segunda vida a artículos que aparentemente han perdido su función. Esta actividad está vinculada a la exposición Residual, que muestra los trabajos ganadores de la IV edición del Programa de residencias de creación e investigación en arte contemporáneo PLUS, el cual fomenta la creación, y promueve la investigación artística.
Los materiales empleados en este taller son reciclados: papel, cartón y otros objetos que ya no tienen uso. De esta manera, el escultor Rafael Fuster traslada a los escolares el valor que tienen los residuos en los procesos creativos: «Desde principios del pasado siglo muchos artistas usan desechos para sus obras. Se trata de trasmitir esa idea a los niños: con imaginación y creatividad podemos dar un nuevo uso a esos objetos », puntualiza Fuster.
La editorial Signo editores, a través del Programa Crisálida, ha concedido 2.000 al escultor Rafael Fuster destinados al proyecto educativo: El arte de los niños. A través de diversos talleres, que se impartirán en varias ciudades (Murcia, Alicante y Zaragoza), los niños emplean distintas técnicas artísticas para reinterpretar piezas expuestas en espacios culturales y para crear sus propias obras.
«El Programa Crisálida es un paso más en el compromiso que Signo editores mantiene con la sociedad, especialmente, en el ámbito cultural. Llevamos varios años organizando certámenes, de literatura y fotografía, para dar visibilidad al trabajo de artistas en estas dos disciplinas. Crisálida es un programa más amplio: tiene continuidad en el tiempo y engloba todas aquellas iniciativas relacionadas con las artes visuales, que enriquecen el conocimiento cultural de la sociedad, como es el caso del proyecto educativo del escultor Rafael Fuster», comenta Esmeralda Gómez, responsable del área de RSC de Signo editores.
El arte de los niños es el segundo proyecto seleccionado del Programa Crisálida-el primero se concedió en mayo a un proyecto fotográfico, Montaña abierta, de Cristiana Gasparotto-. El carácter educativo del proyecto, la originalidad y su gran potencial para continuar y replicarse en otras áreas son algunos de los criterios que valoró la Comisión de seguimiento de Signo editores para elegir el proyecto. «Rafael Fuster propone educar en un área tan importante como es el arte, de una manera diferente a como se hace en el aula, empleando técnicas y materiales inusuales a nivel escolar. Es un proyecto novedoso porque además de fomentar la creatividad y la curiosidad hacia el mundo del arte, clásico y contemporáneo, lleva sus creaciones a los museos», señala Gonzalo Revidiego, director del Programa Crisálida.
El último proyecto seleccionado ha sido la revista de fotografía documental D.OAK Magazine, que recopila los proyectos realizados por los profesionales de la agencia y productora OAK Stories. En concreto, la ayuda económica de 2.000 euros se destina a financiar el segundo volumen de esta revista. El vol.2 de D.OAK tiene como reportajes principales Matagi – retrata una comunidad de cazadores tradicionales que viven en pequeños pueblos y aldeas en los altiplanos del norte de Honshu, la isla principal de Japón-, y Amazon Tears – Un trabajo documental que se centra en las consecuencias de la fiebre del caucho de finales del siglo XIX y principios del XX, en la selva amazónica de Bolivia-. Los autores que firmamos los textos de la publicación somos los fotógrafos Mingo Venero y un servidor, el cineasta Lautaro Bolaño, el investigador Alex Rodal y la periodista Wayra Ficapal.
Los talleres llegan a 200 niños
Este proyecto educativo concluye con la exposición de una selección de obras infantiles y la edición de un catálogo fotográfico con esos trabajos con el objetivo de «despertar el gusto artístico, no solo en los más pequeños, sino, gracias a esa exposición y al catálogo, en los adultos», comenta el escultor.
A este proyecto se han unido ocho espacios culturales: museo Ramón Gaya, Museo Salzillo, Centro de Arte Contemporáneo Puertas de Castilla, el museo de Bellas Artes de Murcia; Museo de Arte Contemporáneo de Cartagena; Museo Diocesano de Orihuela; el centro Párraga y el Espacio Transversal de Arte Contemporáneo, todos ellos en Murcia; la primera edición de Saltamontes Festival, en Zaragoza; y el Museo de la Universidad de Alicante, MUA. Las muestras que albergan servirán de inspiración para que los niños plasmen su creatividad, reinterpretando cada obra con la técnica impartida en el curso. «El programa será específico para cada espacio cultural donde se realice. De esta manera, los niños harán un recorrido más amplio por los estilos y tendencias a lo largo de la historia del arte, llegando hasta la actualidad más reciente. Reinterpretarán las obras del lugar donde se realice el taller», detalla Fuster.
Desde su puesta en marcha, el pasado mes de julio, 100 menores han participado en estos talleres. Al respecto, el escultor prevé ampliar los talleres hasta finales de octubre para poder enseñar estas técnicas artísticas a cerca de 200 niños.


