Eliminar contaminantes en el aire haciendo uso de residuos de desecho procedentes de la agricultura, almacenar energía eléctrica sobrante originada por fuentes renovables (viento, sol, agua), detectar enfermedades por métodos tan sencillos como el análisis del sudor, desarrollar biocombustibles, o predecir si existe un material, son algunos de los estudios que lleva a cabo el Instituto Universitario de Materiales de Alicante (IUMA). Todas estas aplicaciones prácticas son algunas de las muchas posibilidades a desarrollar gracias al trabajo que realizan sus investigadores desde hace ya más de una década. Precisamente, y con motivo del décimo aniversario del Instituto, que se celebraba en 2013, su directora por aquella fecha, Emilia Morallón, coordinó la edición de una publicación que recopila los avances más destacados en Ciencia de los Materiales. Para ello, el IUMA solicitó la colaboración a los expertos que han ido participando, a lo largo de estos diez años, en las Jornadas científicas que celebran cada año en el mes de enero. El resultado es Recent advances within the field of materials science in Spain, editado por Publicaciones Universidad de Alicante, y en el que a lo largo de 36 capítulos, 26 investigadores nacionales y diez de la UA, exponen una muestra de lo que se está haciendo hoy en día tanto en el IUMA como en España en el área de Ciencia de los Materiales. De tal forma, el contenido del libro está distribuido en cinco apartados, Materiales para Aplicaciones de la Energía, Nanomateriales, Modelado de Materiales, Catálisis, Materiales Funcionales y Biomateriales, que representa los sectores estratégicos de investigación actuales en el campo de la Ciencia de los Materiales, en muchos de los cuales trabaja el IUMA.
Diego Cazorla Amorós, director del IUMA, confirma que el área de Materiales es muy extensa, e incluye investigadores de diferentes campos, como son físicos, químicos, etcétera; destacan áreas como la de Aplicaciones en Energía, muy amplia y orientada a estudiar, por ejemplo, el almacenamiento de energía. Cazorla señala que son muchos los estudios que vienen realizando sobre almacenamiento de energía eléctrica, que se puede aplicar al almacenamiento de la energía solar o la eólica. <
Otro de los campos que el IUMA trabaja con éxito es el de los biosensores. Emilia Morallón, anterior directora del Instituto, lleva una parte muy importante de este campo. Su finalidad es <
EL IUMA ha colaborado en un proyecto europeo para valorizar residuos biomásicos para obtener carbones activados con los que eliminar compuestos orgánicos volátiles. Para esto ha trabajado con la cañamiza, que es un residuo biomásico procedente del cultivo del cáñamo, que España y Francia producen. El resultado ha sido la obtención de un producto muy competitivo, para el que la empresa española que participaba en el proyecto ha creado ya una planta de producción de carbón activado. Estos son filtros para aplicar a las industrias y eliminar los compuestos orgánicos volátiles. Cazorla advierte que Europa <
Más campos de estudio de este equipo de científicos, divididos en cinco grupos de investigación, son los biosensores basados en láseres orgánicos; el uso de nanomateriales para el análisis químico; el grafeno; la catálisis; pistones y juntas térmicas de carbón; predicción del daño que provoca la radiación en materiales; o la modelización de materiales, un área donde se llevan adelante cálculos teóricos para predecir propiedades o nuevos materiales.


