Villena vive este fin de semana una de sus citas culturales más emblemáticas con la décima edición de Villena es Música (VEM), un festival que reúne más de 80 actuaciones en 12 escenarios repartidos por el casco histórico y que convierte la ciudad en un gran espacio abierto para la música durante 27 horas ininterrumpidas. Más de 75 grupos e intérpretes participan en una programación que abarca desde la música clásica al rock, el jazz, el flamenco, el hip hop o la electrónica, consolidando al VEM como uno de los acontecimientos culturales de referencia de la provincia.
La edición de este año arrancó con el pregón del compositor y músico villenense Antonio Molina, quien protagonizó una intervención cargada de emoción, recuerdos personales y reivindicación cultural. Acompañado por la Banda Municipal de Música de Villena y la Orquesta Sinfónica de Villena (OSVI), Molina confesó que inicialmente rechazó la propuesta de convertirse en pregonero al considerar que otras personas merecían más ese reconocimiento. Sin embargo, acabó aceptando por respeto a la organización y al propio festival, al que ha estado vinculado desde sus inicios.
El pregón sirvió también para repasar su trayectoria musical y rendir homenaje a las personas y colectivos que han marcado su carrera. Recordó sus comienzos como batería en diferentes formaciones locales, agradeció el apoyo de profesores, compañeros y familiares, y reivindicó una forma de entender la creación artística basada en la emoción. “Soy músico, estudio música y estoy orgulloso de ser técnico”, afirmó durante una intervención en la que definió sus composiciones como una música “hecha con el corazón”.
Uno de los momentos más destacados de la velada fue el estreno de Insignia, una obra concebida como homenaje a la identidad cultural y musical de Villena. La composición celebra el décimo aniversario del VEM, el recorrido de la OSVI y los 175 años del nacimiento de Ruperto Chapí, además de reconocer el papel del Teatro Chapí, el Museo de Villena, las agrupaciones musicales, los artistas y el tejido asociativo local. Interpretada por la Banda Municipal bajo la dirección de Pedro Ángel López, la pieza incorpora además un guiño a La Revoltosa del maestro Chapí y será grabada para su posterior publicación.
Durante el acto también sonaron otras obras de Molina como Obertura a un centenario y Reconquista, esta última inspirada en las fiestas de Moros y Cristianos y enriquecida por la participación de Juanjo Bosque al órgano. El cierre llegó con Intro, la primera composición del autor, interpretada junto a la Banda Municipal, la OSVI y músicos de su grupo. Molina volvió a coger las baquetas para ponerse al frente de la batería en una actuación que levantó al público de sus asientos.
En su mensaje final, Antonio Molina resumió el espíritu que impregna esta edición especial del festival: la cultura como herramienta de convivencia y entendimiento. “Más música, más danza, más poesía, más versos y más comprensión. Menos guerra. No queremos guerras”, proclamó ante un público que respondió con una larga ovación. Un mensaje que encaja con la esencia de un VEM que, diez años después de su nacimiento, sigue demostrando que la música puede convertirse en el mejor punto de encuentro para toda una ciudad.
PREGÓN E INAUGURACIÓN:
Pero el VEM no se queda en el pregón. La programación continúa este sábado con actividad ininterrumpida en doce escenarios distribuidos por plazas, calles y espacios emblemáticos de la ciudad. Desde el Mirador del Castillo de la Atalaya hasta la Plaza de Santiago, la Plaza Mayor, la Plaza del Teatro o la fachada del MUVI, cientos de músicos llenarán Villena de actuaciones para todos los públicos. El festival mantiene además su carácter participativo, gratuito, inclusivo e intergeneracional, con presencia de agrupaciones locales, centros educativos y proyectos emergentes.
La décima edición del VEM también refuerza su vertiente solidaria. La recaudación obtenida con la venta de artículos promocionales del festival se destinará íntegramente a APAC Villena, mientras que continúan iniciativas como el concurso fotográfico “Momentos VEM” y el certamen de grabación musical, destinados a preservar y fomentar la creación artística local.







