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Villena

Diez años de Mercenarios: cuando una escuadra se convierte en familia

La Escuadra Especial Mercenarios de la Comparsa de Cristianos de Villena celebra una década de camino compartido. Diez años de fiesta, amistad y recuerdos que en este 2026 se viven de una manera especialmente intensa, con la ausencia de Francisco Contreras ‘Tito’ muy presente entre sus compañeros.

Hay historias que comienzan con una idea y terminan convirtiéndose en una parte importante de la vida de quienes las protagonizan.

La de los Mercenarios es una de ellas.

Han pasado diez años desde que comenzó una aventura que ha dejado imágenes espectaculares en las calles de Villena, pero también algo que el público no siempre puede ver desde una silla durante un desfile: todo lo vivido antes y después de ponerse el traje.

Las reuniones. Las risas. Los nervios. Los preparativos. Las conversaciones interminables imaginando cómo será el próximo año. El abrazo antes de salir. Las miradas entre compañeros cuando comienza a sonar la música.

Y esa sensación de saber que, durante unos minutos, todos avanzan en una misma dirección.

Diez años caminando juntos

Una escuadra no se construye solamente desfilando.

Se construye con el tiempo.

Con cada septiembre compartido, con cada proyecto que comienza muchos meses antes de llegar a la calle y con todas esas pequeñas historias que terminan convirtiéndose en recuerdos comunes.

Los Mercenarios han ido forjando durante esta década una personalidad propia dentro de la Comparsa de Cristianos de Villena. Sus propuestas, su puesta en escena y su manera de desfilar los han convertido en una formación reconocible para el público.

Pero cuando llega un aniversario como este, los trajes pasan inevitablemente a un segundo plano.

Porque después de diez años, lo verdaderamente importante son quienes han estado dentro de ellos.

Este aniversario falta alguien

Y este año hay una ausencia imposible de ignorar.

Francisco Contreras ‘Tito’ no estará físicamente ocupando el lugar desde el que tantas veces marcó el paso de sus compañeros.

Su fallecimiento el pasado mes de abril dejó un profundo vacío en los Mercenarios y en la Comparsa de Cristianos. Tito estuvo estrechamente ligado a la escuadra y durante años fue una de sus imágenes más reconocibles como cabo.

Pero hay personas cuya presencia no termina cuando dejan de estar.

Permanece en una fotografía. En una anécdota que alguien vuelve a contar. En una música. En una forma de hacer las cosas. En ese instante, justo antes de comenzar un desfile, en el que basta una mirada para que todos estén pensando en la misma persona.

Por eso, el décimo aniversario de los Mercenarios será también el aniversario de quienes han ayudado a construir su historia y ya no pueden caminar junto a ellos.

Hay recuerdos que también desfilan

Cuando llegue el momento de volver a formar, serán diez años los que se coloquen detrás de cada Mercenario.

Diez años de amistades, viajes, preparativos, celebraciones, dificultades superadas y momentos que únicamente quienes han formado parte de una escuadra pueden comprender del todo.

Habrá nuevas imágenes que guardar y nuevos recuerdos que comenzar a construir.

Y habrá también un hueco.

Uno de esos huecos que duelen precisamente porque antes estuvo ocupado por alguien importante.

Pero septiembre tiene una capacidad especial para devolvernos a quienes forman parte de nuestra memoria. Basta escuchar una marcha, volver a pisar una calle determinada o encontrarse con los compañeros de siempre.

Mucho más que diez años

Quizá ahí esté el verdadero significado de este aniversario.

Los Mercenarios celebran diez años como escuadra, pero lo que han construido durante este tiempo no puede medirse únicamente con un calendario.

Se mide en amistad. En compañeros. En recuerdos. En personas.

Porque los trajes cambian. Las músicas terminan. Los desfiles llegan a su final y cada septiembre acaba dando paso a otro.

Pero algunas cosas permanecen.

Este año, cuando los Mercenarios vuelvan a encontrarse y miren a quienes tienen a su lado, también estarán todos aquellos que han formado parte de estos diez años.

Y entre tantos recuerdos habrá uno especialmente presente.

Porque hay cabos que dejan de marcar el paso, pero nunca dejan de caminar con su escuadra.

Diez años de Mercenarios. Diez años caminando juntos. Y toda una historia por seguir escribiend


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